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Vive la vida a tu ritmo y sin prisas

No se trata de ir en competencia con la vida de los demás, se trata de ser feliz, agradeciendo siempre a Dios por todo lo que te ha permitido vivir y pidiendo que todo sea conforme a su voluntad. Muchas veces vamos por la vida martirizados pensando que el tren, avión o crucero 5 estrellas nos ha dejado, que estamos tarde en conseguir esposo o que ya es demasiado absurdo empezar una nueva carrera universitaria.
Hemos crecido con una línea del tiempo fija donde hay ciertas cosas como el colegio y el hecho de aprender a escribir que en efecto debemos ir realizando como es debido, sin embargo, llegar a la vida adulta nos hace recapacitar acerca del rumbo que tomaremos. Y eso está bien., porque pensamos distintos y lo que para otros es prioritario, para mí quizás puede esperar.
El punto es que sea cual sea tu realidad actual, no te compares con nadie. No te frustres porque tu amigo de la misma edad ya se graduó o está casado, no busques pensar que estás tarde, no todos vamos en la misma dirección ni con la misma velocidad. Hay personas que pudieron estudiar sin tener que trabajar, mientras que otros obtuvieron experiencia desde chicos porque con su trabajo pagaban sus estudios. Algunos tuvieron que esperar muchos años para ver a los ojos al amor de su vida, mientras que otros lo tenían al lado desde chicos. Y todo eso está bien.
Ama tu vida, ama dónde estás parado ahorita y si sientes que tienes algún sueño frustrado en “pausa”, que sea tu propia motivación la que te inspire a seguir luchando por tus objetivos. Pero que sea por ti, no por estar en una competencia con los demás.

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