ComunidadJóvenes

En vacaciones, di NO al sedentarismo

El sol brilla al máximo, y la brisa fuerte nos recuerda que ya entró el verano, y con él las esperadas vacaciones, momento propicio y necesario para desconectarse y reinventarse fuera de lo rutinario, en especial para niños y adolescentes.

Al hablar de vacaciones, nuestra mente se transporta a viajes, paseos, playa, ríos, parques, y sí, estas son excelentes actividades para planificar en familia durante estos meses. Sin embargo, hay ocasiones en las que se confunde este tiempo con el descanso excesivo, lo que puede llevar al sedentarismo.

“Sí, claro que es un tiempo de descanso, pero también lo es para buscar desarrollar en los niños y jóvenes actividades que tengan como principal objetivo la diversión y la formación integral”, señala la Psicóloga Janeth Reyes, destacando además que se debe pensar en los beneficios para la salud, la creatividad y la formación personal, limitando las horas de ocio, internet y televisión.

Los padres de familia pueden optar por  actividades en las que los niños puedan utilizar sus habilidades artísticas, también  visitar museos enfocados a sus intereses, utilizar los espacios en casa para ayudarlos a crear obras de arte o esculturas con arcilla.

Reyes recomienda considerar actividades al aire libre, organizadas frecuentemente en la ciudad, en el Parque Omar, Cinta Costera, en las comunidades y en las mismas parroquias, que apoyan el  desarrollo de la socialización y cohesión a un grupo, así como el trabajo en equipo, la creatividad y el desarrollo de la vida en comunidad.

Las actividades deportivas están también entre las favoritas, la natación, el fútbol, béisbol y deportes que se puedan practicar al aire libre no simbolizan un gasto alto, ofrecen horas de diversión y aportan grandes beneficios a la salud física y psicológica, ayudando a los niños a utilizar la energía adecuadamente y desarrollar habilidades sociales y aptitudes físicas, destaca la Psicóloga.

Es decir, que no hay motivo alguno para permitir que la pereza se apodere de los niños, ya que hay un sinfín de alternativas en la ciudad para realizar actividades de recreación y formación, de manera económica, efectiva y que aporten grandes beneficios al desarrollo físico y mental.

Artículo anterior

Esos estorbos que afectan nuestra comunicación

Siguiente artículo

¿Vives un Evangelio a la carta?