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Ser solidarios con nuestra Iglesia

La fase de Solidaridad de la Campaña Arquidiocesana iniciará el próximo viernes 30 junio con la colecta en las calles, y se extenderá hasta el domingo 2 de julio. Cientos de voluntarios debidamente identificados estarán en los semáforos de las diferentes vías de la ciudad con las alcancías, esperando el aporte del pueblo panameño.
El inicio de esta fase de solidaridad se pondrá en manos de Dios a través de la eucaristía que será televisada por FETV, a las 6:30 de la mañana. De allí el equipo de la oficina de la Campaña, partirá a la vía 12 de octubre para iniciar la faena de recolección de aportes económicos, por parte de conductores y transeúntes.
Ese mismo día, a las 7 de la noche, el equipo ejecutivo de Campaña Arquidiocesana se trasladará a Panamá Este, específicamente a la Parroquia Jesús Buen Pastor de Las Garzas de Pacora, un área de la ciudad que tiene una mística muy especial y que participa de manera muy entusiasta cada año en el desarrollo de las dos fases de la Campaña.
Estela Villa Real, Directora General de la Campaña Arquidiocesana señaló que junto al Arzobispo, Monseñor José Domingo Ulloa, se trasladarán a esta Parroquia para apoyar y realzar el esfuerzo que hacen en este sector cada año, ya que es una tradición que se realice el lanzamiento de la Campaña en esta parroquia.
Agregó que el sábado 1 de julio se trasladarán a Panamá Oeste, a las 9 de la mañana, para que la feligresía de Arraiján y Chorrera tenga presencia física con Monseñor Ulloa, haciendo un recorrido por diversas áreas.
En esta colecta en las calles participan grupo de jóvenes de confirmación, pero también miembros de las distintas pastorales, que voluntariamente se unen para la gran fiesta de la Iglesia viva en las calles.
“Todos estarán debidamente identificados con los chalecos naranjas, y el lema “Iglesia eres tú”; las alcancías estarán también identificadas”, destacó Villa Real.
Sobre la meta económica para este año, la Directora General de la Campaña señaló que para la Iglesia es más importante que hay un verdadero compromiso de corresponsabilidad en las personas; “que se convierta en un sentir automático, una meta espiritual”, puntualizó.

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