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Reconozca la causa de la cólera de sus hijos

La cólera es una reacción violenta y pasajera ante un suceso que vive. Pero no es el suceso en sí el que desencadena el arrebato, sino que es el resultado de la interacción entre un deseo y un suceso opuesto que impide la realización de ese deseo. Así pues, la cólera es a primera vista la expresión inmediata de una frustración fácilmente identificable; sin embargo, si ahondamos más en el origen oculto de la ira, encontramos también que es la expresión de una o de varias necesidades.
Falta de descanso:
Con frecuencia, los ataques de ira explotan cuando el niño está cansado y no tiene la fuerza ni la energía necesaria para gestionar sus emociones.
Una falta de atención percibida por el niño como una carencia amorosa es un terreno propicio para generar irritación. El niño no se siente bastante amado o se siente desplazado, así que a la primera oportunidad que tiene hace lo posible por atraer la atención sobre él. Un buen abrazo y volverá a la normalidad.

Hay pequeños que sufren por la falta de autoafirmación.
Esto sucede cuando quiere hacerlo todo solo, transgredir los límites planteados por los padres, se niega a obedecer…, todas estas actitudes en el niño son una manera de decir que existe y que tiene libre albedrío. Este sentimiento puede degenerar rápido en una rabieta.
Falta de seguridad: algunos arrebatos de ira derivan de que el niño se siente perdido, si no ha comprendido bien el proceso o el funcionamiento de alguna cosa o si ya no reconoce sus puntos de referencia. Entonces puede nacer un sentimiento de malestar o de angustia que a veces se traduce en berrinches. Es nuestro cometido, como padres, el explicarles qué va a suceder, adónde van a ir, cómo funciona un determinado objeto, sin olvidar que nuestros hijos no tienen la edad ni la madurez de sus hermanos mayores.

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