DiócesisSantiago

Obispo invita a los jóvenes a prepararse para ser anfitriones

Continuando con las visitas por parte de la pastoral Vocacional de la diócesis, se realizó el pasado jueves 1 de junio, la visita del Obispo Audilio Aguilar al colegio José Bonifacio Alvarado del distrito de Soná. Monseñor Audilio, quien presidió la Eucaristía fue recibido con mucha alegría por parte de los directivos, profesores y estudiantes del plantel.
En su homilía el Obispo invitó a los jóvenes a prepararse para el encuentro con el Papa, y a que no piensen que la Jornada Mundial de la Juventud no llegará hasta sus comunidades, sino que deben prepararse, porque ellos también deben ser jóvenes anfitriones para todos aquellos que lleguen a nuestro país; abrirles las puertas no solo de sus casas, sino las de su corazón para que le demos un ejemplo vivo de la fe, para que su encuentro con Cristo sea verdaderamente una experticia de fe viva.
Por otro lado, Monseñor invitó a los jóvenes estudiantes a que sean conscientes de que Dios nos ha puesto en esta tierra para una misión y que deben abrir la puerta de sus corazones a la voz de Dios, cuestionarse a sí mismos: “qué es lo desea Dios de mí”.
“Pensar si Dios los llama a servir en el sacerdocio o en la vida consagrada, y sin dejar a un lado la vocación tan importante que es el matrimonio, pero no se debe olvidar la preparación integral como persona”; recalcó Monseñor.
Agregó que un joven bien preparado el día de mañana será la esperanza de la sociedad para hacer el bien en todos los ámbitos de su vida, de esta manera también hacer presente el reino de Dios en los hermanos que nos rodean.
Al finalizar la homilía invitó a todos los presentes en la Eucaristía a orar por las vocaciones para que Dios llame a más jóvenes a la vocación del sacerdocio en el caso de los hombres y de la vida consagrada en las mujeres. También para que los jóvenes formen familias cristianas donde Dios sea el centro y así formar hijos firmes en su fe.
Una visita pastoral es la visita que realiza un obispo a las parroquias y comunidades de su diócesis. En ella, el Obispo tiene encuentros con el clero, los religiosos y los laicos para exhortarlos a tener una vida de fe y práctica cristiana, y examina y valora las estructuras e instrumentos destinados al servicio pastoral.

Artículo anterior

Actividades religiosas ayudan a crecentar la fe entre los fieles

Siguiente artículo

Cultivando el espíritu misionero