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Necesitamos conocer y valorar lo que tenemos

 

En la Carta Encíclica del Papa Francisco, Laudato Si, “Sobre el Cuidado de la Casa Común” señala que “El desafío común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar”.

Este llamado nos hace reflexionar para cuidar y tratar de revertir el daño que la hayamos podido causar a nuestra casa común, tratando que las siguientes generaciones vivan en armonía con la creación.

¿Cómo motivarnos a cuidar la Casa Común? Nadie ama lo que no conoce, ni valora lo que asume que está allí sin importar qué hagamos. En el caso de Panamá, tenemos el privilegio que nuestra tierra esté rodeada por dos océanos, contamos con 500 ríos principales, de los cuales 150  desembocan en la vertiente del Océano Atlántico y 350 en la vertiente del Océano Pacífico. El clima tropical en este país brinda la estabilidad ambiental que necesitan la variedad de ecosistemas y especies. La biodiversidad  (variedad de especies existentes en todas sus formas que han evolucionado a través de millones de años) es sobresaliente.

Según datos del IV Informe Nacional de Panamá ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica del 2010, Panamá tiene el mayor número de vertebrados de Centro América o el Caribe; posee más  especies de aves que Estados Unidos y Canadá juntos; se registran aquí 3.5% de las plantas con flores del mundo e incluso se encuentran 21 veces más especies de plantas por Km2 que en Brasil; se reportan un total de 220 especies de peces de agua dulce y 1,157 especies de peces marinos, entre otros.

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