CulturaVariedad

La pesadilla del tranque diario

El Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2017, elaborado por el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF, revela que los panameños demoran una media de 52 minutos por cada trayecto, una cifra que aumenta hasta los 67 minutos si se desplazan en transporte público y hasta los 56 minutos si lo hacen en automóvil privado.

La media latinoamericana es de hora y 20 minutos según el citado estudio. Después de Bogotá, los residentes de la Ciudad de Panamá son los que tienen una mayor insatisfacción con el transporte, según dicho estudio.

Esta situación tiene su origen en múltiples factores: un transporte público deficiente cuya modernización ha sido tardía, la planificación urbana improvisada e inmediatista, el creciente número de construcciones que se realizan sobre una reducida e insuficiente infraestructura vial.

A causa de la ineficiencia del transporte público, el número de vehículos nuevos y usados que ingresan a circular cada año es exorbitante: se estima que aproximadamente 60,000 vehículos se registran cada año. Durante las lluvias, la falta de mantenimiento de los desagües y drenajes fluviales, provoca que las aguas se desborden sobre las vías impidiendo el tránsito, de por sí lento, por los factores anteriormente citados.

Cada año se cubre mayor superficie de capa vegetal por cemento, lo que impide la absorción del agua de lluvia, con las consecuentes inundaciones de vías.

Importante

  • Cuántos carros caben en Panamá?

El Banco Mundial (BM) indica que en Panamá, por lo menos hasta el 2010, por cada mil habitantes hay 132 vehículos. Estimaciones de la Contraloría General de la República indican que para el 2023 la población de Panamá podría estar en 4,150,091 personas. Esto quiere decir que, grosso modo, cerca del 50% de la población tendrá un carro propio dentro de 10 años.

  • La ciudad puede colapsar

Según el arquitecto Álvaro Uribe, nuestra ciudad ‘de ninguna manera’ podrá soportar que la cantidad de vehículos se dupliquen. El urbanista opina que esa proyección obliga a revisar el modelo de urbanismo diseñado para el automóvil y replantearlo.

Desafíos

  • Manejo indisciplinado

Hay quienes indican que las obras de infraestructura vial en la capital no acabarían con el problema de los tranques. La causa somos nosotros mismos con nuestro manejo indisciplinado, falta de respeto al derecho de vía de los demás, que unido a la actitud complaciente de las autoridades, da como resultado una ausencia de temor a las consecuencias.

  • Efectos de esta tortura cotidiana

En los tranques se pierde tiempo, dinero, se gasta combustible, la gente se desespera y se satura el ambiente de tal manera que las personas terminan respirando gases tóxicos. Los tranques provocan cambio de conducta de las personas, que de pasivas pasan a ser agresivas, lo que incrementa los niveles de violencia.

¿Qué alternativas hay?

Adecuación de horarios, realizar las entregas de mercancía en horas nocturnas, remover los vehículos mal estacionados, establecer corredores viales para la circulación de los camiones de carga y fomentar el uso del transporte público son algunas de las opciones que se han estudiado. Para Uribe, la solución de largo plazo para la ciudad está en un diseño urbano, de conjuntos de apartamentos y abundante espacio público, orientado por y hacia el transporte colectivo.

Artículo anterior

Cuando aparece el estrés en los niños

Siguiente artículo

Hablando mal de prójimo: ¿Qué tan malo puede ser?