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Jóvenes: “No han sido creados para encajar”

A principios de este mes, Jim Caviezel, el protagonista de la película “La Pasión de Cristo” dirigida por Mel Gibson, causó revuelo cuando se dirigió a miles de jóvenes universitarios católicos reunidos en la Cumbre del Liderazgo Estudiantil 2018 en Chicago. 

El también actor de la nueva producción: Pablo, Apóstol de Cristo, hizo hincapié en la forma de ser  de  Saulo que significa “grande”,  convirtiéndose en el gran apóstol  San Pablo que providencialmente significa pequeño.  “Existe la necesidad de hacerse pequeño para ser grande ante los ojos de Dios”, aclaró que este tipo de grandeza no es como la entiende el mundo.

Hizo un pequeño recuento de distintos hechos en su vida que le han ayudado a entender de una forma más profunda el poder de la vocación.   Afirmó que al estar en la cruz, durante el rodaje de la película,  pudo entender que en el sufrimiento está nuestra Redención y que el discípulo no es más que su maestro.

Señaló que algunos católicos se aferran a un falso cristianismo, donde todo son palabras bonitas. Diciendo enfáticamente que hubo mucho dolor y sufrimiento antes de la Resurrección. “Chicos, sus caminos no serán diferentes, así que carguen su cruz y caminen hacia su meta”.

“Quiero que salgan a este mundo pagano, con la valentía de pararse al frente y muestren sin vergüenza su fe en público. El mundo necesita guerreros orgullosos animados por su fe. Guerreros como San Pablo y San Lucas, que arriesgaron su nombre y su reputación para llevar al mundo su fe y su amor por Jesús”.

Diferénciense de esta generación corrupta. ¡Sean santos!

No han sido creados para encajar, ¡nacieron para destacarse! Porque ahora en nuestro país se nos hace muy fácil ir con la corriente,  hemos elevado un altar a la libertad donde todas las opciones son iguales sin importar cuáles sean las consecuencias.

¿Honestamente piensan que esta es la verdadera libertad? Cada generación de americanos tiene que saber que la libertad existe no para hacer lo que quieras, sino para tener derecho a hacer lo que debes. Esta es la libertad que deseo para ustedes: libres del pecado, libres de sus debilidades, libres de esta esclavitud del pecado que nos somete a todos. Esta es la libertad por la que vale la pena morir.

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