DiócesisVicariato Apostólico del Darién

En Darién hemos visto su estrella

La evangelización es el quehacer permanente de la iglesia, y en el Vicariato de Darién la misión es todos los días, y cada acontecimiento o celebración es motivo para descubrir la presencia de Dios que acompaña, fortalece y consuela. Fruto de ese compromiso evangelizador y solidario,   en distintas zonas misioneras se han realizado actividades lúdicas, catequéticas y evangelizadoras en las que predomina el compartir,  la solidaridad y sobre todo la alegría de los niños.

Durante los primeros días de enero se realizó una gira misionera navideña en la zona misionera de Sambú, especialmente a las comunidades indígenas de Condoto a las orillas del río Venado. 

Ser solidarios

Esta experiencia fue realizada como parte de la proyección social y solidaria de la Radio Voz Sin Frontera, la emisora católica de la iglesia local, en compañía del personal de la radio, y su administradora Alexandra Morales, los seminaristas y el equipo misionero de Sambú compuesto por las hermanas Lauritas y el padre Luis Gonzáles.

De igual manera en la zona misionera de El Real se tuvo una experiencia navideña de evangelización y de compartir con los niños de las comunidades de Pijibasal, Pinogana y Pirre. 

Llevar el Pan de la Palabra

No podía faltar la evangelización, la catequesis y  la fiesta para los niños. Esta actividad fue promovida por el equipo misionero de la zona hermanas Salesianas y el padre Gustavo Rivas, acompañados por el padre Francisco y un grupo de jóvenes universitarios que conforman el grupo evangelizador Cristo Sana.

Para festejar, a esta fiesta de la Epifanía del Señor se unió también la zona misionera de Yaviza; en la comunidad de Nuevo Progreso llegaron las familias y los niños de la Infancia Misionera de Yaviza y El Mamey.

En esta gira misionera acompañó el ministerio Matrimonios para Cristo, que gentilmente y generosamente este año celebraron la Navidad y la Epifanía con los niños de Yaviza. Este grupo de familias se hicieron presentes con su alegría, con su canto y sobre todo con su calidez humana.

Desde su pobreza, los hermanos de otras parroquias y  ministerios que nos visitaron, compartieron con los niños de algunas de las zonas de Darién, un presente para los niños, con el objetivo de ir cultivando ese sentido de agradecimiento y sobre todo fomentar la cultura de la solidaridad. 

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