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Cómo ser un buen líder juvenil

Ser un buen líder juvenil requiere buenas habilidades de liderazgo, paciencia, dedicación, empatía con la juventud y buenas aptitudes para escuchar. Sin embargo, hay también otras características importantes que puede hacerte un buen líder juvenil.
Para ser un líder juvenil efectivo, necesitas saber cómo ayudar mejor a los jóvenes de tu organización. Por lo tanto, dedica algo de tiempo a conocer a cada uno de ellos y asegúrate de preguntarles sobre sus intereses, y sus metas.
La Hermana Rosmery Castañeda de las Dominicas de la Presentación, también psicóloga explicó ¿Cómo un buen líder juvenil debe desarrollar su formación?, para hacer un liderazgo más sólido y poder tener un poder de convencimiento entre los jóvenes que están expuestos a tantas cosas que el mundo les ofrece, y a su vez muy críticos.
“Un buen líder se sabe dinámicas, asiste a seminarios sobre liderazgo, pero su formación consiste en profundizar hacia su interior, señaló Hna. Castañeda, que consiste en realizarlo todos los días trabajando primero con tu carácter, tu genio, y luego con la claridad de criterio”.
Un líder bien formado, cada día va a ir profundizando tanto en su interior, que se va a preguntar ¿Que espiritualidad tengo? y ¿Cuál es mi respuesta de fe? estos son los principios de la formación de todo joven líder, indicó la Hna. Castañeda.
Según la Hna Castañeda, también teóloga y especialista en Biblia, para poder trabajar con los jóvenes tienes que estar impregnado del amor de Jesús, como lo dice el documento de Aparecida; que hayas tenido esa experiencia con él Señor, para poderle contarle a los jóvenes quien es Jesús, que tenga la experiencia con Jesús y de lo que es trabajar en comunidad con jóvenes.
Asimismo debe sacar espacios para enamorar a los jóvenes de Jesús, de los pobres para que tengan otro parámetro, conozcan y realicen un trabajo o servicio social, dijo la religiosa, que además hay que enamorarlos de sus propias familias, sobre ¿qué es la familia y como trabajar con ellas?
El joven que es un buen líder toma conciencia que tiene que crecer en una cristología y en una eclesiología que es el crecimiento del Evangelio, es saber por dónde va caminando la iglesia, señaló. “Eso se llama formación, para que no solo dicten charlas a los jóvenes sino que ellos tengan deferentes parámetros”, agregó.
Es decir que los jóvenes conozcan a Jesús, conozcan la Iglesia en medio de sus resonancias por donde la Iglesia nos indica que caminos estamos siguiendo, eso es formación, sostuvo la Hna. Castañeda.
“Aunque el líder me diga que no es difícil hoy trabajar con jóvenes” –señaló la Hna. Castañeda–, “si es difícil porque para llevar a los jóvenes a Jesús se necesita cimentar en la fe, en la experiencia con Jesús y hoy el líder supone que tienen fe”.
La religiosa ofreció espacios de formación a los jóvenes. “Me gustaría que estos jóvenes líderes tocaran a nuestras puertas queremos una cristología para hoy”, comentó.

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