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Biblia y catequesis: importancia de la interpretación de los textos bíblicos

Toda la acción pastoral de la Iglesia tiene que estar impregnada de la Sagrada Escritura. A veces explicamos la Biblia independientemente del momento catequético. Todas las pastorales deben estar animadas por la Palabra de Dios, y que ésta no sea algo secundario en la labor catequética.
Se puede pensar que la exégesis está en confrontación con la pastoral. Pero, la exégesis debe estar al servicio de la Pastoral. Mientras que la exégesis busca explicar la Biblia, la hermenéutica interpreta el texto para determinar lo que nos está diciendo hoy. La exégesis es la lectura literal del texto: el autor quiso decir eso. La hermenéutica es el proceso por el cual el texto me dice algo hoy a mí. Es importante dar el salto a la vida del creyente actual.
El proceso interpretativo de la escritura tiene cuatro pasos que hay que tomar en cuenta:
1. ¿Qué dice? (lectura literal)
2. ¿Cómo lo dice? (tiene que ver con las técnicas de escritura)
3. ¿Valor histórico? (crítica histórica)
4. Mensaje para hoy (interpretación y actualización del mensaje)
Un texto está allí presente en la Biblia y se activa porque el lector pone de su parte. Hay que dar el salto al cuarto paso porque si no el proceso interpretativo se corta. La Biblia necesita un contexto vital.
Es importante la formación del que transmite la Palabra porque si no el mensaje quedará distorsionado y no se extraerá lo que el autor sagrado había pensado y puesto por escrito. La Biblia fue escrita por inspiración para ser interpretada por inspiración, es decir, que necesitamos de la acción del Espíritu Santo para poder discernir lo que Dios nos está sugiriendo con su palabra para nuestras vidas. Es un texto que fue escrito para provocar el encuentro con Dios. “Dios ha querido comunicarse con el hombre”. Dios está dispuesto a encontrarse conmigo y decirme algo. Y esto es algo esencial para la catequesis, ya que, debe ser momento de encuentro con la persona de Jesucristo.

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