|
Imprimir
Volver
La Pascua en culturas antiguas
Desde varios
milenios antes de nuestra era, en las culturas mediterráneas, al
principio de la primavera (en esta época de marzo) se hacía una fiesta
de varios días (hasta una semana) de duración en la primera luna llena
de la primavera, por el “paso” del invierno a la primavera.

El huevo de
pascua
El huevo de pascua se origina en el huevo que participa en los ritos del
Séder pascual, que simboliza el duro corazón del Faraón que no dejaba
salir al pueblo hebreo. Posteriormente, los cristianos tomaron la idea
del huevo y lo tomaron como la salida de la nueva vida (resurrección).
Diversos pueblos (chinos, egipcios, hindúes, persas, galos, romanos) han
adorado al huevo como símbolo universal de la vida.

Danzas
laberínticas
En estas fiestas se comía pan sin levadura (como harían posteriormente
los judíos) y se realizaban danzas «laberínticas» (con pautas
complicadas). Esos patrones se han registrado también en lugares tan
separados como Gales (cultura celta) y el nordeste de Rusia.
Según el historiador y novelista Robert Graves, en Los mitos griegos
(1955), el laberinto del Minotauro, en Cnosos, no era un verdadero
laberinto con paredes, sino que era un dibujo en mosaico sobre un
pavimento como un patrón de la danza ritual cretense.
Esta danza se bailaba en Italia (según Plinio, Historia natural 36.85) y
en Troya (Escoliasta sobre Andrómaca de Eurípides 1139) y parece haber
sido introducida en Britania hacia fines del tercer milenio antes de
nuestra era por inmigrantes neolíticos provenientes de África del norte.
Homero (en La Ilíada 18.592) describe el laberinto de Cnosos de la
siguiente manera:
Dédalo ideó en Cnosos un suelo para que danzase la rubia Ariadna
Lucitano (Sobre la danza 49) se refiere a danzas populares cretenses
relacionadas con Ariadna y el laberinto que se bailaban en las fiestas
del comienzo de la primavera.
Imprimir Volver |