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Manuelita Núñez C. -
manu@panoramacatolico.com
Un proyecto cultural vaticano abordará el
tema del crimen organizado
ROMA, (ZENIT.org).- La nueva edición del “Atrio de
los Gentiles”, un espacio de diálogo entre creyentes y no creyentes,
propiciado por el Consejo Pontificio para la Cultura, se celebrará en
Palermo, Sicilia. En el encuentro, se tratará un tema tan espinoso como
es el de la mafia y el crimen organizado.
"El 'Atrio de los Gentiles' es un signo de la cultura contra la
degradación de la delincuencia", dijo este 20 de enero a Radio Vaticano
el magistrado Justo Sciacchitano, vicefiscal nacional antimafia de
Palermo, ante la proximidad de la siguiente etapa del ciclo de
encuentros deseados por el papa Benedicto XVI, para fomentar un diálogo
entre creyentes y no creyentes.
Después de Bolonia, París, Bucarest, Florencia, Roma y Tirana, los
próximos 29 y 30 de marzo, el "Atrio de los Gentiles" cumplirá una nueva
etapa en la capital siciliana, Palermo. Este "Atrio de los Gentiles"
--que hace referencia al atrio del templo de Jerusalén reservado a los
gentiles--, será una oportunidad para abordar otro tema que interroga al
mundo contemporáneo: la mafia y el problema de la criminalidad
organizada en su conjunto.
"Es un problema cultural, político, sociológico y económico que afecta a
todo el mundo", dijo Justo Sciacchitano en Radio Vaticano. Y la mafia
"sin duda debe ser contrarrestada por la vía legal, pero también con la
cultura, por que la mafia se basa en una "incultura".
En Palermo, confluencia de culturas y tradiciones, pero también un
símbolo de la lucha contra el crimen organizado, un evento cultural como
este puede ser "de gran importancia para los diversos puntos de vista",
añadió el experto antimafia.
En primer lugar, por lo que se refiere a la realidad histórica de
Sicilia, dominada durante siglos por tantos pueblos diversos, su cultura
y sus sistemas jurídicos, “nos hemos visto obligados a dialogar”, y este
diálogo se ha convertido en una especie de hábito.
Pero junto a ello está el hecho de que Palermo, que puede ser
considerada como la capital de la mafia, también ha sido reconocida por
la ONU como la capital de la antimafia. En la capital de Sicilia, se
firmó de hecho la Convención de las Naciones Unidas contra el crimen
organizado. Estos dos aspectos, uno negativo y otro positivo --continuó
Sciacchitano--, que son formadores de cultura, tanto a nivel local como
mundial, exigen una visión universal, por lo que la reunión de Palermo
será una oportunidad para analizar el problema como "enteramente
mundial" y "con la atención que se merece".
Creada la fundación pontificia Ciencia y Fe
CIUDAD DEL
VATICANO, (ZENIT.org).- Benedicto XVI erigió la nueva Fundación “Ciencia
y Fe”, promovida por el Consejo Pontificio para la Cultura y por algunas
universidad pontificias. El pasado 10 de enero, el cardenal Tarcisio
Bertone, secretario de Estado, hizo público que Benedicto XVI constituyó
esta fundación, con sede en el estado de la Ciudad del Vaticano,
dotándola de personalidad jurídica pública canónica y civil.
La fundación –creada a petición del cardenal Gianfranco Ravasi,
presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, haciendo propios los
deseos de algunas universidades pontificias romanas– dará continuidad y
estabilidad al “Proyecto ciencia, teología y cuestión ontológica”,
conocido por sus siglas en inglés como Proyecto STOQ. Este proyecto,
nacido tras los resultados de la Comisión de estudio del Caso Galilei,
–instituida por el beato Juan Pablo II en 2003– ha promovido el diálogo
entre teología, filosofía y ciencias naturales, a través de iniciativas
de estudio, investigación y divulgación cultural, y también gracias al
apoyo de diversas instituciones, entre ellas la Fundación John Templeton.
La Fundación “Ciencia y fe”, que es la primera de este tipo en el
Vaticano, continuará la colaboración que mantienen desde hace unos años
el Consejo Pontificio para la Cultura y algunas universidades
pontificias como la Lateranense, la Gregoriana, el Ateneo Regina
Apostolorum, el Angelicum, la Salesiana, la Urbaniana y la de la Santa
Cruz.
La fundación permanecerá ligada al citado dicasterio a través de su
presidente, aunque gozará de amplia autonomía para realizar diversos
proyectos, y será un sólido punto de referencia para una nueva
evangelización en ambientes científicos.
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