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Pastoral Juvenil
de la Arquidiócesis de Panamá |
BENEDICENCIA

Muchas veces encontramos en nuestro entorno, en
nuestra vida académica, familiar, laboral, e incluso en nuestro caminar
dentro de la Iglesia con una tendencia bastante arraigada en algunas
personas a hablar mal de los demás. Con esta tendencia nos enfrentamos
casi a diario, ya sea que seamos partícipes de ella creando una esfera
de cinismo hacia la vida, que lleva a que sea más fácil decir los
defectos que reconocer las virtudes, o peor aun rayar en conductas como
por ejemplo sentir gozo por la pena de alguien más y mostrarnos
indiferentes si al contrario a los demás les fuera bien. La juventud,
por la naturaleza de los círculos sociales en los que se mueve, se ve
comúnmente envuelta en este tipo de conductas, que dan pie a malos
entendidos y “bochinches”.
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española da un nombre a
esta tendencia: MALEDICENCIA, que define como “acción o hábito
denigrar”. Lo curioso es que el antónimo para esta palabra, la virtud de
la BENEDICENCIA, que quiere decir “la disposición firme y constante que
consiste en difundir lo bueno de los demás y silenciar el mal que no
debe ser divulgado”, no aparece en el diccionario, hasta tal punto que
si se escribe en un procesador de palabras suele marcar error y el mismo
corrige la palabra BENEDICENCIA por beneficencia, que tiene otra
connotación.
Sabido es que los jóvenes viven en conexión permanente con las redes
sociales y precisamente por esto es que, por iniciativa del Padre Juan
A. Ruiz de Legión de Cristo, se lanzó desde principios de diciembre de
2011 en Twitter y en Facebook la campaña “ #benedicencia ” en la que
invita a todos los seguidores a hablar y exaltar virtudes de las
personas y evitar las críticas, las cuales son constantes en estos
medios.
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