Jóvenes asumen el compromiso de trabajar por el Reino de Dios

Aladino A. Zambrano G. - aladino@panoramacatolico.com

Jóvenes de la Parroquia María Reina de la Paz, en Los Andes, Vicaría Cristo Luz del Mundo, iniciaron la formación para participar como animadores de la Infancia Misionera, respondiendo así al llamado de trabajar por el Reino de Dios.
Se trata de un grupo de jóvenes, que luego de recibir el sacramento de la Confirmación, en la pasada fiesta de Cristo Rey del Universo, respondieron a la invitación que se les hizo para incorporarse a una actividad dentro de la parroquia.
De esta manera se inicia el proceso de avivamiento de la Obra de la Infancia Misionera que desde el 2010 se estuvo trabajando para hacerla una realidad.
En ese sentido, a inicio de este año, se puso en marcha la Escuela de Animadores Misioneros, por parte del equipo de las Obras Misionales Pontificias, encabezado por el director nacional, el Presbítero José Moreno, a fin de capacitarlos para servir a Cristo y a su comunidad.
Ya han sido varias sesiones que se han realizado con el grupo de jóvenes, a quienes se les encomendara la misión de ser animadores, asesores de los niños de la infancia misionera de su propia comunidad, para cumplir con la tarea de evangelizar.
Uno de los aspectos centrales que se les explicó es que las Obras Misionales Pontificias (OMP) son una institución de la Iglesia universal y de cada Iglesia en particular, encargada de infundir en los católicos, desde la infancia, el sentido verdaderamente universal y misionero, y de recoger eficazmente los subsidios para bien de todas las misiones, según las necesidades de cada una. Son el instrumento oficial y principal de todas las Iglesias para la cooperación misionera.
La Obra de la Infancia Misionera, tiene como finalidad: Ayudar a los educadores a despertar progresivamente en los niños una conciencia misionera universal; motivar a los niños a compartir la fe y los medios materiales con los niños de las regiones y de las Iglesias más necesitadas; incentivar la apertura misionera a la pastoral de conjunto de la educación cristiana, integrándose a ella; así como promover con los niños la conciencia y el compromiso misionero.
El siguiente paso, una vez concluida la primera etapa de formación de los asesores y animadores, será la convocatoria de los niños para que participen en la Infancia Misionera, y en el mes de febrero se inicia la formación de ellos para posteriormente dentro de un tiempo prudencial realizar la consagración.

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