Elementos de la iniciación cristiana

  • Para dar respuesta a las inquietudes recibidas de varios catequistas de iniciación cristiana, presentamos una síntesis del Presbítero Felipe de Jesús León Ojeda, Secretario Ejecutivo del Departamento de Misión y Espiritualidad del CELAM.

La iniciación cristiana, como participación en la naturaleza divina, se realiza a través de los siguientes “elementos” insustituibles y que piden ser respetados:
- El conjunto de los tres sacramentos: Bautismo, Confirmación y Eucaristía.
- Mediante un itinerario catequético, que ayuda a crecer y a madurar la vida de fe.
- La iniciación cristiana se completa con la educación permanente de la fe en el seno de la comunidad eclesial.

Los sacramentos de iniciación cristiana
La iniciación cristiana comprende esencialmente la celebración de los sacramentos que consagran los comienzos de la vida cristiana en semejanza con las etapas de la existencia humana, y que por eso se llaman sacramentos de iniciación. Los sacramentos del Bautismo, de la Confirmación y de la Eucaristía son la fuente y la cima de la iniciación. En el caso de los niños que fueron bautizados de pequeños entra también el sacramento de la Penitencia.
Pero no nos llamemos a engaños. Cuando hablamos de renovar los procesos catequísticos de cada uno de estos sacramentos, no hablamos únicamente de "salvar" el proceso formativo de cada sacramento de modo aislado y desarticulado de todo el proceso de iniciación cristiana. Un principio debe quedar claro entre nosotros: la renovación de la pastoral de cada uno de los sacramentos de iniciación separada de los otros, y separada de la catequesis familiar, de la catequesis parroquial, de la formación de los adultos responsables, de la educación religiosa en la escuela, no tiene sentido. Sería como echar “vino nuevo en odres viejos”. Es necesario que busquemos desde la parroquia elaborar un proceso unitario, articulado y coherente de iniciación cristiana. Recordémoslo una vez más: si bien es necesario mejorar nuestras catequesis pre sacramental, lo que necesitamos es replantearnos todo el proceso de hacerse cristiano.

El itinerario catequético de la Iniciación cristiana
La inserción en el misterio de Cristo va unida a un itinerario catequético que ayuda a crecer y a madurar la vida de fe. Además, «la catequesis está intrínsecamente unida a toda la acción litúrgica y sacramental, porque es en los sacramentos, y sobre todo en la Eucaristía, donde Jesucristo actúa en plenitud para la transformación de los hombres»

Educación permanente de la fe en el seno de la comunidad eclesial
Es necesaria también y se dirige no sólo a cada cristiano, para acompañarle en su camino hacia la santidad, sino también a la comunidad cristiana en cuanto tal, para que vaya madurando tanto en su vida interna de amor a Dios y de amor fraterno, cuanto en su apertura al mundo como comunidad misionera. Esta educación permanente, junto con la catequesis de iniciación, ha de formar parte del proyecto catequético global de la Iglesia particular.

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