Asamblea Pastoral aporta a la renovación de la Iglesia
La Iglesia Católica Panameña, ha logrado replantear su caminar con la Segunda Asamblea Nacional de Pastoral

 

Aladino A. Zambrano G. - aladino@panoramacatolico.com

El primer fruto de la Asamblea Nacional de Pastoral, celebrada los días 13, 14,15 y 16 de enero, en el Colegio San Agustín, Costa del Este, animada por el Espíritu Santo, fue el de congregar a cerca de 200 agentes de pastoral –obispos, presbíteros, religiosas, religiosos, diáconos, seminaristas y laicos-, ha sido lograr establecer las urgencias más apremiantes y las correspondientes líneas de acción que permitirán la renovación de la realidad pastoral.
En ese sentido recogimos el sentir de diversos agentes de pastoral, que manifestaron su experiencia al participar en esta asamblea nacional de pastoral, cada uno desde su realidad de vida.

Dailis Mendoza, de la Pastoral Juvenil Agustiniana, Diócesis de Chitré,
Mi experiencia en la asamblea ha sido de grandísimo crecimiento personal, ya que a mi corta edad es un privilegio participar de una asamblea de este tipo, sobre todo por la magnitud del evento.
Como representante juvenil, en esta asamblea siento, que ha sido muy valiosa, estamos viendo el futuro de la Iglesia, del país, entonces lo que nosotros podamos aportar, es hacernos sentir que la juventud merece un lugar, un espacio y que también necesita, un proceso formativo, puesto que todo joven que cumple un proceso de formación será un adulto comprometido con Jesucristo.

 

     

Jesús Samaniego, de la Pastoral Juvenil de la Vicaría San Francisco de Paula, Arquidiócesis de Panamá.
Creo que la juventud tiene que basarse en orar, en trabajar, en abrir las puertas de la Iglesia, que no sea una Iglesia estática sino más bien cambiante. Hoy en día vemos que hace falta la juventud porque nos esquematizamos y nos encerramos en ciertos estilos de vida que limitan al joven y que, en ocasiones se sienta excluido, hasta cierto punto, en ese participar de la Iglesia. Piensan que al entrar con sus características de vida limita su participación. Creo que la tendencia que debe llevar la Iglesia panameña, donde la población es mayormente joven tiene que ser una tendencia al trabajo, a buscar a un Jesús joven. Considero que en estos días los rostros pobres de Jesús somos los jóvenes porque nos sentimos abandonados.
En los trabajos en grupos hemos visto que se ha planteado la necesidad del joven dentro de la Iglesia, me siento contento porque he aportado bastante.

     

Hna. Clarisa de la Diócesis de Colón-Kuna Yala
Es la primera vez que participo en una asamblea nacional de pastoral, para mí ha sido una experiencia nueva. En lo personal he aprendido mucho y he visto la realidad que está viviendo la Iglesia panameña, hay puntos negativos, pero también hay puntos positivos; se han dado reforzamientos, hay una disponibilidad de cambio de saber que hay esperanza para nuestra Iglesia.
Uno de los puntos que más me ha llamado la atención en esta asamblea es que hay un ánimo de apoyar, de trabajar en la diócesis y, sobre todo, para llegar a ser verdaderos fieles comprometidos con sus parroquias.
En lo relativo a la parte del juzgar, se ha observado que son pocos los involucrados en el trabajo pastoral, y por otro lado, falta una debida coordinación entre los grupos para atender una situación similar, por lo que hay que insistir en la pastoral de conjunto.

     

Monseñor Aníbal Saldaña o.a.r., Obispo de la Prelatura de Bocas del Toro
La experiencia de la segunda asamblea de pastoral ha sido muy rica de Iglesia, evidentemente como se planteó la participación de los laicos, delegados en su mayoría, no solamente en la asamblea, también en la Iglesia. Entendemos que la asamblea ha podido acoger el aporte de las distintas diócesis, en se sentido una de las opciones de mayor realce y -la asamblea se pronunció sobre ella- es la evangelización inculturada, una de nuestras opciones pastorales como prelatura y creemos que la aprobación de la mayoría por esta opción pastoral es un reto y desafío para darle a nuestra Iglesia panameña un rostro propio, una fisionomía propia después de 500 años.
Creemos que es el momento de trabajar por ello, una iglesia abierta a la pluralidad, a las diversas culturas y etnias en nuestro país, eso se tiene que reflejar en el quehacer cultural de nuestro país.

     

Pbro. Rafael Fernández, Párroco de la Parroquia San José, en El Valle de Antón, y Vicario General de la Diócesis de Penonomé.
Esta segunda asamblea es una bendición de Dios, bendición porque nos ha permitido reunirnos todas las jurisdicciones eclesiásticas que conforman la República de Panamá. A la luz del Espíritu, teniendo conciencia de que la Iglesia no es estática, sino que cada vez tiene que renovarse, tiene dinamizar su proceso de pastoral y también buscar de aquellas que se han separado -por ciertos motivos-, y nuevamente incluirlas en los planes pastorales.

     

Rolando Smith Montenegro, seminarista del Seminario Mayor San José, segundo año de Teología, Diócesis de David.
En la segunda asamblea nacional de pastoral, hemos tenido la oportunidad de compartir con la jerarquía, con los agentes de pastoral, y analizar ciertas realidades de nuestro país, la realidad pastoral, y como la podemos afrontar.
Estos cuatro días han sido una experiencia maravillosa -como seminarista- Agradezco a Dios la oportunidad; y a mi obispo, la confianza.
El estar en formación es un estado muy especial porque nos permite colocarnos en el medio, en el sentido de que recorres toda tu vida laica pero orientada al sacerdocio, para mí es un cuestionamiento muy importante, como a partir de las necesidades del pueblo como podemos responder -como futuro pastor de la iglesia- a las necesidades del pueblo de Dios.

     

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