Editorial

Cuerpo y sangre de Cristo

 

El Sacramento de la Eucaristía es verdadero cuerpo y verdadera sangre de Cristo, cosa negada por algunos que, en su necedad, son incapaces de entender este misterio, porque les falta fe y su ciencia es tan imperfecta y limitada, que no alcanza a comprender la ciencia tan alta de Dios que la supera en todo.

Grandes son los milagros verificados a lo largo de la historia de la Iglesia, en relación con la Eucaristía. Después de siglos, la santa hostia y el vino permanecen con carne y sangre humana real, sin que haya ciencia ni inteligencia de ser humano alguno que pueda desentrañar estos hechos misteriosos, porque no le es dado al hombre el poder de contener ni entender la plenitud de Dios.

Si algo nos es propio, como criaturas de Dios, es la fe. Más que probar la existencia de Cristo en la Eucaristía, hemos de esforzarnos por creer que es su cuerpo y su sangre en verdad, según nos lo dijo el mismo Jesús, que están presentes en el pan y el vino que se consagra y que, por la transubstanciación, se hacen pan y bebida que dan vida.

Al congregarnos este domingo como Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, para celebrar la Solemnidad del Corpus Christi, le decimos al mundo, a nosotros mismos, que Cristo Eucaristía es la Resurrección, la Vida, y el Camino que nos lleva al Padre y a la Vida Eterna. Quien tenga fe, que no dude; y quien duda, que pida la fe. El Señor, bueno y misericordioso, sabrá dar a cada uno según su corazón y la medida de su fe.

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