Un hombre sostiene una fotografía de Heliodoro Portugal durante la designación de una calle de Ciudad de Panamá con el nombre del activista opositor, el lunes 24 de mayo de 2010, acto que hizo parte de las actividades con que Panamá pidió perdón por la desaparición y posterior muerte en la dictadura militar (1968-1989) de Portugal, en el primer reconocimiento de este tipo que se hace en el país. EFE/Alejandro Bolívar.

Un paso hacia la reconciliación

Todo acto de reconciliación comienza por el reconocimiento de la culpa, por parte del victimario, y el otorgamiento del perdón por la víctima y los ofendidos, después. En el ámbito social, particularmente el político, son muchas las víctimas de los abusos de poder. Panamá no escapa a esa realidad, en especial por las víctimas dejadas por la dictadura militar de 1968 a 1989.

El reconocimiento oficial de la culpa, y la reciente petición estatal de perdón a una de las víctimas, es el primer paso hacia la reconciliación nacional; tarea pendiente desde la Invasión del 20 de diciembre. Todas las víctimas de la dictadura merecen que se reconozca la culpa por el daño infligido, que se sepa la verdad de las circunstancias en que desaparecieron y murieron, y que se les reivindique ante la nación. Ya se ha dado un paso, faltan los restantes para completar el camino.

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