Editorial

Dios trino

 

El misterio del Dios único e indivisible, pero a la vez manifestado en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, es la ciencia más alta e impenetrable para la mente humana. Ningún mortal es capaz de entender este misterio, ni de explicarlo. La Trinidad de Dios, creador de todas las cosas, lo acerca al hombre en cada una de sus manifestaciones.

Dios Padre, proveedor y creador supremo, construye una historia en cada hombre, para que éste, hecho a imagen y semejanza suya, le conozca a través de su Enviado. Es la voluntad de Dios el ser conocido y que se crea en Él, para que a partir de su propio amor el hombre lo ame y pueda amar a su prójimo como se ama a sí mismo.

Dios Hijo, que tomó condición humana en el seno de la Virgen María, se hizo hombre verdadero para salvar al hombre. Al ser uno como nosotros, nos abrió el camino para la alabanza eterna del Padre, nos mostró al Padre en Él, y venció a la muerte y al pecado desde su propia humanidad. Cristo, Dios Hijo, es la expresión mayor del amor de Dios a los hombres, y es la realidad concreta de Dios con Nosotros.

Dios Espíritu Santo, Paráclito consolador e iluminador de las mentes, nos comunica con el Dios Altísimo, Padre e Hijo, y nos colma de la sabiduría y la inteligencia que nos descubre la verdad que nos hace libres. Dios, en el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, está con nosotros de forma total, en su Santísima Trinidad: misterio y realidad; espíritu y vida; divinidad y hombre verdadero. Con esto, nos basta.

Volver