Editorial

Comunicaciones sociales

 

Cada año la Iglesia dedica un domingo a la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, para enviar un mensaje a todos los que se involucran en esta actividad. Propietarios, trabajadores, autoridades y usuarios son los destinatarios principales de la palabra que el Santo Padre dirige al mundo de la comunicación social.

El tema de este año está dedicado al sacerdote y la pastoral en el mundo digital, enfocándose en los nuevos medios y lo que puede hacerse con ellos para ponerlos al servicio de la Palabra de Dios. Sin duda, al dirigirlo a los presbíteros, en primer lugar, y a quienes desempeñan la labor pastoral en el espacio digital, después, el Santo Padre ha querido poner en manos de estas personas la lámpara que alumbre la oscuridad que haya en ese mundo digital, y la sal y el fermento que lo transforme en fuerza edificante para la humanidad.

Los nuevos areópagos que constituyen esos nuevos medios son, desde hace algunos años, el medio idóneo para propagar el Evangelio. Tanto el medio en sí, como las redes sociales y la nueva forma de comunicarnos que ha traído el mundo digital, necesitan un profundo sentido ético y una altísima dignidad y belleza en su lenguaje y su uso. Es aquí donde está el campo de acción de la misión sacerdotal, que conduzca hacia esa ética, dignidad y belleza.

Un mundo digital, en el que las personas vuelcan su pensamiento, sentimientos y emociones, estaría vacío sin Dios. El desafío está, pues, en impregnarlo de humanidad, desde la perspectiva del amor de Dios, para mostrarle que Dios Padre está cerca, y que en Cristo todos nos pertenecemos mutuamente.

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