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Monseñor José Dimas Cedeño Delgado
Un Episcopado con profundos cambios y grandes realizaciones en la
Arquidiócesis de Panamá

Aladino A. Zambrano G. -
aladino@panoramacatolico.com
El 25 de mayo de 1994, la historia registra el acontecimiento de la
posición canónica de Monseñor José Dimas Cedeño Delgado como el
cuadragésimo quinto Obispo y el sexto Arzobispo de la Arquidiócesis de
Panamá, y en estos casi 16 años supo animar y acompañar toda la
actividad pastoral y las diversas instancias que componen la Iglesia
Arquidiocesana.
Su nombramiento como Arzobispo Metropolitano de Panamá, por parte de Su
Santidad Juan Pablo II, se dio el 18 de abril de 1994. Al momento de
esta designación se desempeñaba como Obispo de la Diócesis de Santiago
de Veraguas.
El 18 de febrero de 2010 se hizo público el anuncio de la aceptación del
Papa Benedicto XVI de la renuncia presentada por Monseñor Cedeño como
Arzobispo Metropolitano al alcanzar el límite de edad, y el nombramiento
de Monseñor José Domingo Ulloa, como nuevo Arzobispo, cargo que asumirá
el próximo sábado 17 de abril.
Es difícil plasmar en poco espacio el trabajo realizado en la
Arquidiócesis de Panamá bajo la guía y pastoreo de Monseñor Cedeño, por
lo que más bien hacemos una síntesis, procurando incluir variados
aspectos.
Una de las primeras acciones desplegadas fue el rescate de nuestra
historia eclesiástica y colocar en su justa dimensión el hecho del ser
la Primera Diócesis creada en Tierra Firme del Continente Americano. Así
vemos que gracias a diversas gestiones realizada ante la Santa Sede, y
sustentadas con importantes documentos, hoy día celebramos cada 9 de
septiembre el aniversario de este histórico acontecimiento, la
solemnidad de Santa María La Antigua, Patrona de la Iglesia Católica
Arquidiocesana, de la República de Panamá y titular de la Catedral
Metropolitana.
En todas las Diócesis del país, comunidades parroquiales y religiosas,
movimientos y grupos apostólicos, la universidad y los colegios
católicos, rinden tributo a la Santísima Virgen María durante la
solemnidad de Santa María la Antigua.
Otras de las acciones emprendidas lo es sin lugar a dudas la creación de
la nueva división de la Arquidiócesis de Panamá, tomando en
consideración, entre otras cosas, el crecimiento de la población
católica, lo que establece las normas canónicas al respecto, con la
finalidad de hacer más efectiva la corresponsabilidad de los sacerdotes,
religiosos, religiosas y demás agentes de pastoral.
Es así que se establecen las 13 vicarías, que es la agrupación de varias
parroquias; y las mismas llevan el nombre del patrono o titular de la
parroquia más antigua del grupo. Las vicarías están agrupadas en Zonas
Pastorales. Varios agentes de pastoral consultados coincidieron en
señalar que esta nueva división ha dinamizado la vida pastoral de la
Arquidiócesis.
Producto también del crecimiento de la población, la Arquidiócesis de
Panamá cuenta hoy con 92 parroquias, registrando un crecimiento
impresionante; entre las parroquias creadas por Monseñor Cedeño aparecen
San Miguel, Islas de las Perlas, San Mateo, Nuestra Señora de la
Esperanza, San Lucas, San Antonio María Claret, Jesús Buen Pastor, San
Pío de Pietreccina, Nuestra Señora de los Dolores, Espíritu Santo, San
Juan Evangelista, La Ascensión del Señor, San Marcos, San Agustín, San
Jerónimo. Igualmente se creó el Área Misionera de Capira. La Parroquia
Cristo Liberador, en Santa Librada, cambió su nombre a la
Transfiguración del Señor; a la Parroquia Cristo Hijo de Dios, se ubicó
su fiesta patronal en la solemnidad del Bautismo del Señor.
También se dio un ordenamiento, a través de una comisión, en los límites
de un número considerable de parroquias.
Monseñor ha apoyado el trabajo que realizan las diversas instancias que
sirven de apoyo a la Curia Metropolitana, eso ha incluido la
actualización de los colaboradores y modernización de los equipos, como
lo es la Pastoral Familiar, Pastoral Social, Pastoral Educativa,
Ministerios y Vocaciones, Liturgia, Catequesis (Formación Cristiana),
Panorama Católico.
Debemos mencionar que hay una serie de obras y movimientos apostólicos
para los cuales Monseñor Cedeño tuvo una palabra de aliento y
reconocimiento a la tarea que desarrollan, algunas de ellas contaron con
su visto bueno para la conformación. En la medida de las posibilidades
atendió los requerimientos, bien personalmente o delegando a un
representante para atender las diversas obras o movimientos apostólicos,
a los cuales mostró su cercanía y su apoyo.
Por otra parte, vemos cómo se ha fortalecido la Campaña de Promoción
Arquidiocesana, creada en 1975, conformada por un grupo de laicos que
trabajan, dirigidos por el Arzobispo, todo el año para formar una base
financiera sólida para que la Arquidiócesis pueda llevar a cabo sus
programas. La Campaña representa hoy el 70 por ciento de los ingresos de
la Arquidiócesis de Panamá.
Durante todos estos años Monseñor Cedeño ha compartido paso a paso todo
el proceso de la campaña, y sobre todo, ha sido un promotor incansable
de la corresponsabilidad animando a los fieles a dar a la Iglesia los
recursos, sin los cuales, ella, difícilmente podrá llevar el mensaje de
paz y felicidad que nos dejó Cristo.
Como fruto de la experiencia del trabajo que realiza la Campaña surge la
idea de crear la Fundación para el Apoyo a la Nueva Evangelización y a
la Solidaridad en la Fe Cristiana Pro-Fe, con el fin principal de
promover la Nueva Evangelización y la Solidaridad Cristiana a partir del
año 2000, del Gran Jubileo, y de la Misión Nacional. Durante todo este
tiempo Monseñor Cedeño presidió la Junta de Síndicos de esta fundación
Pro-Fe, surgida en la Arquidiócesis de Panamá, extendió su radio de
acción y vemos que su objetivo principal es hacer posible la misión de
la Iglesia Católica en nuestro país mediante la Evangelización en los
centros de trabajo y la recaudación de aportes laborales y
contribuciones empresariales, necesarias para el funcionamiento de la
Provincia Eclesiástica de Panamá que integra todas las diócesis de la
República.
Monseñor Cedeño también mostró su preocupación por la promoción
vocacional, la labor a la que dedicó una atención especial, es así que
propone la creación de la Comisión Arquidiocesana para las Vocaciones
Eclesiales (CAVE), que se inicia con la organización de los encuentros
de confirmandos.
En su celo apostólico por las vocaciones, Monseñor Cedeño tuvo siempre
presente el Seminario Mayor San José; realizaba visitas periódicas,
dialogaba con los seminaristas, participaba de las jornadas
vocacionales, animaba entre el clero la importancia de la celebración
del Día del Seminario (el 1 de mayo, día de San José Obrero).
Para las misiones que realiza el Seminario a Chimán y las islas en el
Golfo de Panamá, Monseñor Cedeño impartía la bendición en la partida de
los seminaristas y formadores, y participaba de la misión durante la
última semana.
Consciente de los recursos que se requieren en la formación de los
futuros pastores de la Iglesia en Panamá, trabajó de lleno con el Comité
de la Cena de Pan y Vino, actividad que se hace a favor de la promoción
vocacional y del Seminario Mayor San José. Organizó el Grupo Amigos del
Seminario, integrado por productores y ganaderos de la región Este y
Oeste, que se han comprometido a donar una res al mes a esta casa de
formación sacerdotal.
Los jóvenes también ocuparon un lugar muy importante en la gestión de
Monseñor Cedeño, promoviendo la participación de los jóvenes en el
quehacer de la Iglesia, así como las actividades propias de la Pastoral
Juvenil Arquidiocesana.
Monseñor mostró un gran celo apostólico por la familia, la defensa de la
vida, la institución del matrimonio y todo lo que fuese por el bienestar
de la familia. Presidía las asambleas de la pastoral familiar a nivel
arquidiocesano y nacional, procurando la participación de todos los
movimientos vinculados a la familia.
Prestó mucha atención a la realización de la Semana de la Familia como
una ocasión propicia para crear conciencia de la importancia que tiene
esta institución para la sociedad y para la Iglesia. Dentro de sus
posibilidades atendió los requerimientos.
La Catequesis Familiar que acaba de cumplir diez años de haberse
iniciado, encontró desde sus inicios el apoyo de Monseñor Cedeño, quien
en la celebración del décimo aniversario manifestó su complacencia por
los padres que han asumido la tarea importantísima de convertirse en
familia catequista.
En los últimos años la Iglesia Universal ha estado incentivando la
Adoración Eucarística, esa solicitud ha tenido eco en nuestro medio, así
tenemos que hay parroquias que tienen la adoración perpetua, una
iniciativa que ha sido respaldada grandemente por Monseñor Cedeño.
Toda esta tarea realizada por Monseñor Cedeño sin lugar a dudas ha
venido a fortalecer la misión de la Iglesia que es evangelizar, y por lo
tanto no se puede dejar de mencionar la labor que se ha venido haciendo
en la Vicaría de Pastoral, precisamente para que todo se haga de manera
ordenada, con objetivos, metas bien trazadas para aprovechar todos los
recursos.
Es de señalar que hay un camino recorrido y sobre la marcha se han ido
haciendo los ajustes necesarios de acuerdo a nuestra realidad, buscando
ser la Iglesia que queremos ser, la parroquia que queremos ser; a la luz
del magisterio de la Iglesia Universal, de la Iglesia Latinoamericana y
de los Obispos panameños.
Vemos que se cuenta con un Plan Pastoral Arquidiocesano, que surge con
el aporte de los agentes de pastoral partiendo desde las parroquias,
pasando por las vicarías y llegar a la Vicaría de Pastoral con su Equipo
Timón. Este Plan Pastoral Arquidiocesano sirve de base para la
elaboración del plan pastoral de cada parroquia.
Toda esta labor ha sido animada y acompañada por Monseñor Cedeño, quien
ha reconocido que nuestra Iglesia tiene que madurar cada vez más y
dedicar los mejores esfuerzos para cumplir su tarea evangelizadora a
través de las principales opciones surgidas en estos últimos años, fruto
de asambleas y semanas de pastoral.
No se puede dejar de mencionar la incidencia que tiene la Iglesia en
diversos aspectos de la realidad social que le ha tocado orientar a fin
de que se tomen las decisiones correctas.
Monseñor Cedeño en innumerables ocasiones ha servido de mediador en la
solución de diversos conflictos, ha denunciado situaciones que afectan
la convivencia fraterna, ha alzado su voz en ocasiones cuando se ha
querido legislar y tomar posturas contraria al derecho a la vida, a la
integridad de la familia, a la institución del matrimonio.
Igualmente ha llamado la atención a que cada quien en nuestra sociedad
(autoridades y ciudadanos) cumpla con sus responsabilidades, de manera
que cada uno, además de velar por sus derechos sepa que también tiene
obligaciones.
Ha apoyado los procesos de formación de los ciudadanos para que en los
procesos electorales pidan a los candidatos propuestas creíbles y
realizables y que de salir electos rindan cuentas. A los políticos les
ha pedido trabajar por el bien común y no por sus intereses personales.
No podemos dejar de mencionar la Visita Pastoral que se realizó durante
tres años, con el apoyo de los Obispos Auxiliares Pablo Varela y José
Domingo Ulloa, quien asumirá el cargo de Arzobispo el 17 de abril, se
visitaron todas las parroquias de la Arquidiócesis.
Fue un momento de gracia y bendición para todas las comunidades
parroquiales, que con sus párrocos tuvieron la oportunidad de compartir
de cerca con su pastor, de dar a conocer sus planes y proyectos, sus
sueños, anhelos y esperanzas. Por su parte Monseñor Cedeño agradeció a
todos los agentes de pastoral la labor que realizan a favor de la misión
de la Iglesia, los animó a seguir apoyándola y sobre todo llegar a los
más alejados, anunciar a Cristo en todos los rincones.
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