Editorial

Gratitud al Pastor

 

La Iglesia arquidiocesana despide a quien ha sido su pastor durante los últimos 16 años, con un homenaje de gratitud por su dedicación y sus desvelos en estos tres lustros y un poco más. Es un gesto de amor filial que supera todo obsequio material, o cualquier otro honor civil, porque es el Cuerpo Místico de Cristo, vivo en su Iglesia, que manifiesta el amor de Dios en el pueblo fiel reunido en su nombre.

Cumplido su ministerio pastoral como Obispo de esta diócesis, monseñor José Dimas Cedeño Delgado deja, en testamento, la sencillez y la humildad que caracterizó su episcopado. La promoción vocacional, la defensa de la familia, y el apoyo a los movimientos apostólicos son huellas que marcan el camino andado.

Pastor incansable, recorrió campos, pueblos, islas y parroquias en numerosas visitas pastorales. De cada uno de esos lares resuenan, hoy, las voces de una feligresía agradecida por su amorosa presencia y su confortadora palabra, que a través del anuncio evangélico llevó a cada comunidad católica que visitó como Arzobispo Metropolitano.

Desde este espacio, sumándonos a tales muestras de gratitud, decimos al Obispo y amigo, ahora Arzobispo Emérito José Dimas Cedeño Delgado, gracias por su apoyo, su amistad, su guía paternal, pero, sobre todo, gracias por ser Pastor en el amor y a la manera de Cristo, con todos los que en este día venimos a rendirle este testimonio de gratitud.

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