Una decisión “suprema” preocupante

 

Miguel A. Espino Perigault

En los Estados Unidos, país de las libertades cívicas y de otras inimaginables, ¡se da cada cosa!
Recientemente, la Corte Suprema (Noveno circuito) desestimó una apelación que hizo un estudiante, graduando entonces (2006), ante el rechazo de parte los directores de su colegio, para que se presentara en la ceremonia de graduación el arreglo musical, preparado para la ocasión, del Ave María. La Corte Suprema dio la razón a los directores del colegio sobre la base de que el Ave María es una pieza musical religiosa.
Esta es la situación que se vive hoy día en la fortaleza mundial de la democracia bajo el gobierno radicalmente laicista del presidente Barack Obama y bajo la radicalidad del Partido Demócrata. Con estos viciados aires que emanan de la Casa Blanca, descubren los ciudadanos del gran país que los raros hedores del laicismo radical también se respiran en la Suprema Corte.
El presidente de la Liga Católica de ese país, Hill Donahue (lg@catholicleague.org), como es habitual en su columna del mismo nombre, en la Internet, ha comentado el fallo. Donahue dice que “ahora que los estudiantes necesitan ser protegidos del Ave María”, ¿qué harán los directores de ese o de cualquier colegio si en alguna otra ocasión se les solicita el auditorio para presentar, en concierto, la Missa Solemnis de Beethoven? O ¿qué tal si se les pide la ejecución del Concierto Sagrado de Duke Ellington? Y también podría Donahue haber preguntado por El Mesías, de Handel; o por las Misa en Si Menor y la Pasión según San Mateo, de J. S. Bach?… ¿Pondrían alguna objeción? ¡Vaya uno a saber¡

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