Editorial
El Patriarca San José
El 19 de marzo celebramos la fiesta de San José,
esposo de la Virgen y padre adoptivo de Jesús. Hombre justo y
sobresaliente en castidad, fue llamado por Dios para acoger a María como
su esposa y cuidar a su hijo Unigénito. De vida modesta, artesano
consumado, y descendiente de David, obedeció en todo a Dios.
San José, el Patriarca, es patrono del trabajo, de la familia y de la
Iglesia Universal; protector contra la duda y la relajación moral; y,
más recientemente, declarado por Juan Pablo II como patrono de América.
También lo es de China, Canadá, Corea, México, Austria, Bélgica,
Bohemia, Croacia, Perú y Vietnam. Patrono de nuestro Seminario Mayor,
que lleva su nombre, y que celebra este año su 40 aniversario de
fundación.
Hay, pues, muchos motivos para celebrar a San José y recordarlo como
modelo de vida y de fe, no sólo para los hombres sino también para las
demás personas de cualquier edad. Sus cualidades, dignas de imitar,
destacan sobre cualquier bien que podamos anhelar. Ser justo, humilde y
llevar una vida de fe inquebrantable constituyen la aspiración máxima de
todo cristiano.
A ejemplo de San José, procuremos vivir en la fidelidad, la castidad, y
en el agradecimiento eterno a los dones divinos que recibimos de Dios.
Extendamos todo esto a nuestro ambiente familiar, matrimonial,
comunitario, y de trabajo, para gloria de Dios y para nuestra propia
edificación y conversión.
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