Lecturas de la semana
III Semana del Salterio


Lunes 8:
2 Reyes 5, 1-15 ¡Ojalá mi Señor fuese el profeta que hay en Samaria! El lo curaría.
Salmo 41 Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
Lucas 4, 24-30 Muchos leprosos había en Israel en tiempos de Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán el sirio.

Martes 9:
Daniel 3, 25. 34-43 Por tu nombre te lo pedimos: no nos abandones para siempre.
Salmo 24, 4-9 Señor, recuerda tu misericordia.
Mateo 18, 21-35 ¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré!

Miércoles 10:
Deuteronomio 4, 1. 5-9 Os he enseñado leyes y preceptos como el Señor mi Dios me mandó, para que los pongáis en práctica en la tierra.
Salmo 147 Glorifica al Señor, Jerusalén.
Mateo 5, 17-19 Os aseguro que mientras duren el cielo y la tierra la más pequeña letra de la ley estará vigente.

Jueves 11:
Jeremías 7, 23-28 Escuchad mi voz. Pero no me escucharon ni prestaron oído.
Salmo 94 Ojalá escuchéis hoy su voz: no endurezcáis vuestro corazón.
Lucas 11, 14.23 La gente quedó maravillada. Pero algunos...

Viernes 12:
Oseas 14, 2-10 No volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos.
Salmo 80 Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz.
Marcos 12, 28-34 El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y lo amarás.

Sábado 13:
Oseas 6, 1-6 Vuestro amor es como nube mañanera, como rocío que pronto se disipa.
Salmo 50 Quiero misericordia y no sacrificios.
Lucas 18, 9-14 Os digo que éste bajó a su casa reconciliado con Dios, y el otro no.

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