Editorial
Día de la Constitución
La fecha del 1 de Marzo pasa desapercibida para la
mayoría de los panameños. Si preguntáramos qué se conmemora este día,
con probabilidad casi ninguno contestaría que es el Día de la
Constitución Panameña, cosa poco rara en el Panamá de hoy, donde los
valores y principios, así como el civismo, de la nación panameña son
traídos a menos.
Es inexcusable el pobre valor que se le da a la Constitución, documento
en el que se consagran los ideales que inspiran a nuestra República.
Ella recoge nuestras creencias, valores morales, principios
democráticos, virtudes cívicas, instituciones en la que se sustenta el
estado panameño, además de regir los aspectos políticos, sociales,
culturales y económicos de la sociedad nacional.
Duele ver la indolencia y el poco aprecio hacia nuestra Carta Magna.
Indigna la actitud de quienes la irrespetan, la manipulan a su antojo, y
la interpretan para defender intereses sectarios, o para satisfacer sus
apetitos de poder, pisoteando todo aquello que en ella se consagra para
que todos los panameños seamos iguales ante la ley, cuando de preservar
la libertad y el derecho se trata.
Nuestra Constitución merece mejor suerte en el alma, la mente y la
conciencia colectivas. Todos, especialmente el gobierno, representado en
los tres poderes del estado, debemos guardarle respeto y defenderla
celosamente. Y si hay dos cosas que nos son importantes, y por las
cuales no podemos inclinar la cabeza en posición servil ante quien las
ultraja son, precisamente, Dios y la Patria, patria representada en la
Constitución y en la bandera.
Volver |