A TIRO DE PIEDRA

 

Itinerario del periódico católico

 

Los 25 años de fundación que cumple Panorama Católico nos hace recordar este medio siglo de vida de la Iglesia y del país. Los que iniciamos el camino desde la primera edición, el 24 de febrero de 1985, hemos visto el cambio que se ha producido en la Iglesia panameña y en nuestra nación. Algunos quedamos aún a bordo, otros se han lanzado a la mar en otras naves, y otros más nos han precedido en la Casa del Padre, como monseñor Marcos Gregorio McGrath y Mélida Sepúlveda, a quienes le debemos inmensa gratitud por su preocupación, dedicación y desprendimiento hacia esta obra apostólica. Ellos, junto al primer director pastoral, padre Juan T. Rooney, supieron darle rumbo a la nave, capeando más de un temporal.

Hemos transitado de la dictadura hacia la democracia. Hemos pasado del siglo veinte al tercer milenio. Somos caminantes de mil caminos terrenos, y de un solo Camino celeste. Somos Panorama Católico y, en esta diversidad de dones y carismas, somos miembros de un solo cuerpo que es la Iglesia.

Testigos somos de la historia en este cuarto de siglo, cuyo testimonio queda impreso en las páginas, las ediciones publicadas, los ejemplares distribuidos, y las noticias e informaciones difundidas. Ni contar cuántos galones de tinta y toneladas de papel se han necesitado, para llevar el mensaje que dimana de la Buena Noticia.

Muchos son los voluntarios que en las parroquias coadyuvan a difundir esta buena prensa. Multitud de personas que conforman esta gran familia de Panorama Católico. De igual manera, los párrocos, los Obispos, seglares de diversos ambientes y movimientos, el personal de distribución, los transportistas, y los que estamos en la oficina y en la redacción. Una gran fuerza que se mueve por el soplo del Espíritu de Dios.

Nuestros colaboradores: los actuales y los que han pasado poniendo su cuota de trabajo y su grano de arena, han sido, al mismo tiempo, testigos y protagonistas de este itinerario como prensa católica. En un video que colocaremos en unos días en nuestra página web, nuestro personal dirá su palabra de viva voz.

Gratitud eterna tenemos hacia los fundadores que aportaron el capital inicial, a los miembros de la Red de Benefactores, y a todos los hombres y mujeres que, a lo largo de estos 25 años, nos han ayudado, como el Cireneo, a transitar esta vía hacia la gloria del Calvario. Un Calvario dulce, a pesar de los tropiezos y adversidades, que constituyen más de una oportunidad de conversión y de progreso que un hecho que lamentar.

Gracias mil. Muchas personas se me quedan sin mencionar, pero no es por falta de gratitud, sino porque aquel joven periodista que un día llegó a preguntar al Arzobispado: ¿por qué la Iglesia no tiene un periódico?, después de 25 años, ya no es tan joven.

Luis Alberto Díaz - lad@panoramacatolico.com

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