Pastoral Juvenil
de la Arquidiócesis de Panamá

Ángeles viviendo como humanos

Horacio Landaverde

“Los carnavales es la fiesta que los panameños toman en serio” dice una popular consigna, y viéndolo bien es cierto; ya que he visto cómo personas hacen sacrificios sobre humanos para tener esos días libres y obtener dinero extra. Hay jóvenes que sacrifican sus días de vacaciones, haciendo cualquier tipo de trabajo para conseguir dinero y gastárselo en cuatro días de diversión vana, en realidad no está mal divertirse y gozar los carnavales, pues los seres humanos no somos islas sino seres gregarios, y esto es en realidad como un oasis que viene a relajar el tedio del trabajo y el caliente verano, el problema que se ve es que muchos se preocupan únicamente por dar ese oasis a su cuerpo ¿Y qué pasa con el espíritu? Un reducido porcentaje de personas optan por enfocar en él asistiendo a las muchas propuestas de encuentros pre-cuaresmales que hay en todo el país, con seguridad que hay al menos uno en cada diócesis. Pero si tu opción es la diversión en las aglomeraciones populares y eres miembro de la iglesia; ¡Anda! ¡Disfruta! Pero te invito a que seas SAL y LUZ, no con esto quiero decir que tomarás un aspecto puritano y que irás a predicar en plenos carnavales (eso es extremismo); ser Sal y Luz es gozar con cordura y con caridad social. Si vivimos como Ángeles siendo Humanos quizá podremos no encajar en lo que es cultural para los demás, pero si en cambio vivimos como Humanos siendo Ángeles comprenderemos la esencia, lo que es cultura para los otros.
“Living la Vida Santa, Opaa!”

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