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Primera Lectura: Ambientación Litúrgica
Este
domingo leemos el evangelio de las Bienaventuranzas en la versión de
Lucas. El evangelista sitúa a Jesús en la "llanura". "Al bajar Jesús del
monte con ellos". Presenta a Jesús Misionero, caminando junto a su
pueblo, al lado de la gente que llegan a escuchar su palabra, y "a que
los cure de sus enfermedades". Mateo presenta en cambio a Jesús en el
monte Sinaí, para destacar la figura de Jesús, como Moisés en la
montaña.
Mensaje Bíblico
La
lectura de Jeremías enriquece el Salmo primero con el mensaje al pueblo.
La oposición entre el justo y el impío es más contrastada y perfecta con
la imagen del profeta. Jeremías proclama la conversión como el único
camino, el más seguro, para volver al amor de Dios, y purificar los
corazones corruptos y dañados por el egoísmo de los hombres.
Repuesta a la Palabra Jesús plantea en las bienaventuranzas de Lucas un nuevo modelo de sociedad humana: el Reino de Dios. Los hombres y mujeres pueden entrar en esta nueva sociedad, si aceptan cordialmente, de forma adulta y responsable el mensaje de Jesús, expresado en las bienaventuranzas. Para Jesús, el Reino de Dios es de quienes lo asumen como única opción de vida. En radicalidad. Porque crean una nueva escala de valores que desestabiliza los valores que hoy privan en la sociedad moderna. Jesús proyecta una nueva comprensión del hombre, de la mujer y de la vida, muy diferente a la que nos impone la sociedad moderna. Muchos cristianos quedan extasiados ante las bienaventuranzas de Lucas, pero no quieren pensar en las “malaventuranzas”. Rechazan reflexionar sobre la pobreza real, de la que habla Jesús, y que cada día vivimos más a nuestro alrededor. Las bienaventuranzas son para todos los cristianos la base de nuestra fe y de nuestra misión entre los hombres. |