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en Panamá
Serias dificultades sufren los hijos de familias refugiadas
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Dependen de la caridad, del
apoyo humanitario o trabajos informales, que afectan directamente
sus otros derechos: vivienda, alimentación, salud, estudio, y todos
sus derivados.
Enfrentan dificultades adicionales de ingreso escolar, autenticación
de documentos, movilización a nuevos centros educativos, algunos
optan por suspender sus estudios.
Aladino A. Zambrano G. -
aladino@panoramacatolico.com
El Servicio Jesuita a Refugiados, denunció las dificultades de las
familias refugiadas, que después de una larga espera de calificación de
su status, aún deben esperar por el permiso de trabajo que debe renovar
anualmente, para entonces acceder a un puesto laboral.
Se agrega que durante todo ese tiempo de espera, estas familias dependen
de la caridad, del apoyo humanitario o trabajos informales, que afectan
directamente sus otros derechos: vivienda, alimentación, salud, estudio,
y todos sus derivados.
En ocasión de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, que se
celebra el 17 de enero, cuyo tema es “Los migrantes y los refugiados
menores de edad”, el SJR hizo pública su preocupación sobre la situación
que viven los niños, niñas y adolescentes, de padres refugiados o
solicitantes de refugio en Panamá, tanto en el área urbana como en la
frontera con Colombia.
Así también se deja claro que las dificultades descritas afectan
directamente a niños, niñas y adolescentes, quienes además de traumas
sufridos en su país de origen, los que tienen la oportunidad de
acompañar a sus padres, enfrentan dificultades adicionales de ingreso
escolar, autenticación de documentos, movilización a nuevos centros
educativos, algunos optan por suspender sus estudios.
La atención a estas familias se centra en la población adulta que deben
regularizar sus status migratorio, los menores siguen la suerte de los
adultos, además no se conocen programas sostenidos para esta población.
Los menores de edad, nacidos en Panamá por mandato constitucional son
panameños por nacimiento, pero encuentran dificultades de inscripción en
áreas apartadas.
EL SJR hace mención especial de la población panameña de frontera que no
reciben atención oportuna, ni adecuada, para inscribir a sus hijos/as,
para sus documentos de identidad, que luego por esa razón son excluidas
de los centros educativos o de programas sociales, siendo la población
indígena la más afectadas por la poca presencia institucional del Estado
panameño.
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