La Iglesia se llena de júbilo al tener nuevos ministros ordenados


Presbíteros Modesto Vásquez e Israel Ramos

  • “Un día de gozo, un día de acción de gracias, porque el Señor que ama a su Iglesia y nunca la abandona, nos regala hoy cuatro presbíteros y un diácono para la gloria de Dios y para el servicio de la Iglesia”, expresó Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá, en su homilía durante la ceremonia de ordenación de un diácono y cuatro presbíteros.

Aladino A. Zambrano G. - aladino@panoramacatolico.com

El pasado sábado 12 de diciembre, el pueblo de Dios que peregrina en la Arquidiócesis de Panamá, se congregó en la Catedral Metropolitana, para acompañar al seminarista Pablo Lee que sería ordenado diácono; y como presbíteros los diáconos Modesto Vásquez, Israel Ramos, Anel Sánchez y Néstor Chávez. El primero es de la Sociedad de San Francisco de Sales (Salesiano de Don Bosco), y los otros tres pertenecen a la Arquidiócesis de Panamá.
Pablo Lee, junto a otros cinco seminaristas, procede de Corea, su formación la reciben en el Seminario Mayor San José de Panamá, y es el primer ordenado del Instituto Misionero de la Diócesis de Seúl. Una delegación en representación de la Iglesia coreana estuvo presente en la celebración junto a otros nacionales católicos que residen en Panamá.
Monseñor Cedeño recordó a los fieles que nadie se abroga el ministerio sacerdotal, no se conquista por méritos, no se roba, y puntualizó que la vocación sacerdotal es un don exclusivo y gratuito de Dios. Agregó que “nadie en este mundo puede convencer a un joven para que se haga sacerdote, y si lo hiciera iría contra la voluntad de Dios y estropearía el proyecto de Dios”.
A los padres de familia de los ordenandos, exhortó a darle gracias a Dios que puso en sus entrañas, en sus manos, y se los ha pedido porque son suyos para el servicio de la Iglesia, y por ello estamos felices, rebosantes de júbilo, de gratitud para con el Señor por esta vocación dada a estos jóvenes.
Al dirigirse a los ordenandos, Monseñor Cedeño los felicitó y los puso como ejemplo y modelo para la juventud panameña, porque –explicó- Dios llama, pero Dios pide respuesta, no presiona ni obliga a nadie, El invita, El propone y toca a nosotros responderle.
En ese sentido agregó que ellos después de mucho discernimiento, después de vencer no pocos obstáculos, han dicho sí no una vez, sino muchas veces, y ese sí lo han repetido esta mañana diciendo “aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”, el acto de obediencia que implica la total entrega de sus vidas a Cristo, a la Iglesia.
También se les manifestó que así como han dicho sí al Señor, lo sigan diciendo todos los días de su vida hasta el instante en que Dios los saque de este mundo y los lleve a la eternidad. “Este es el ideal que Dios ha puesto en ustedes y este ideal es muy elevado, sigan aspirando con alegría y gratitud, sigan respondiendo al Señor”, acotó el Señor Arzobispo.


Presbíteros Anel Sánchez e Néstor Chávez y Diacono Pablo Lee

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