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Los santos de la semana
Santa Bibiana es de las últimas víctimas de la
persecución anticristiana de Julián el Apóstata (361-363). En una Passio
Sanctae Bibianae, no anterior al siglo VII, se lee que el gobernador
Aproniano, después de haber hecho asesinar a Fausto y a Dafrosa, seguro
de poderse adueñar de su patrimonio, trató de obligar a la apostasía a
las jóvenes hijas de los mártires. Encerradas en la cárcel, Demetria
murió antes de la terrible prueba. Bibiana, impávida y resuelta,
enfrentó al gobernador, que, para debilitar su resistencia la confió
inútilmente a una alcahueta. Entonces ordenó que Bibiana fuera atada a
una columna y flagelada.
Según una antigua tradición, Santa Bárbara era hija
de un hombre muy rudo llamado Dióscoro. Como ella no quería creer en los
ídolos paganos de su padre, éste la encerró en un castillo, al cual le
había mandado colocar dos ventanas, pero la santa mandó a los obreros a
que añadieran una tercera ventana para acordarse de las Tres Divinas
personas que conforman la Santísima Trinidad. Sin embargo, este acto
enfureció más a su incrédulo padre, quien permitió que la martirizaran
cortándole la cabeza con una espada. |