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Pastoral Juvenil
de la Arquidiócesis de Panamá |
¿Eres un hotel cinco estrellas?
Rubén X. R. R.
Viajaba por la playa en familia. ¡Unas vacaciones merecidas! Recostado
en la cama de mi habitación, observaba por la ventana la construcción de
un enorme hotel, con más de 20 pi-sos. La estructura metálica estaba
puesta de forma muy clara y la enorme grúa lo único que hacía, era
llevar los bloques para llenar los pisos que faltaban. Se veía
claramente que faltaban 5 pisos. Por las estructuras. Sabía con
seguridad la cantidad de pisos que tendría ese hotel. Su estructura era
la señal.
Al caminar por la playa, me encontré otro hotel en construcción. Su
estructura era de 8 pisos, llevaba construidos 5. Con toda seguridad,
sabía que ese hotel tendría 8 pisos cuando fuera terminado, más modesto.
Esta observación me llevó a la siguiente reflexión: Todas las personas
somos como hoteles, ya sea 5 estrellas y de muchos pisos, o de menor
alcance.
Y el tipo de “hotel” que somos, depende por entero de las estructuras
interiores que tenemos antes de construir nuestro hotel llamado vida.
Las estructuras, son formadas por nuestros sueños, deseos y límites
aprendidos durante toda una vida. De la estatura de tus sueños, va a ser
el resultado de tu hotel llamado vida. ¿Tienes límites? Vas a ser un
hotel pequeño ¿Tus sueños alcanzan el infinito? Pues tu hotel-vida, va a
tener la estatura del cielo.
Pregúntate si tu vida, ha sido resultado de las ideas y sueños que has
tenido hasta ahora.
Naturalmente, si tus sueños han sido elevados, tu vida también lo es. Si
tu vida no ha sido satisfactoria, con toda seguridad es por tus ideas.
Las circunstancias de tu vida encajan perfectamente para llenar las
expectativas que tienes de ellas. Son bloques que llenan con precisión
la estructura de tus sueños.
Si no estás satisfecho con la altura a la que llegará tu hotel llamado
vida, hay una forma simple de hacerlo un hotel de 5 estrellas ¡cambiando
las estructuras!
Tienes que añadirle más “pisos”, esto es: ideas más elevadas, sueños más
ambiciosos y pensar diferente, para que atraigas como imán las
circunstancias que corresponden a tu nueva estructura interior. A tus
nuevos sueños.
A mi regreso, ya en la ciudad, me encontraba caminando por una avenida
rodeada de árboles. Contemplaba que las hojas caían, como corresponde en
verano. Se me ocurrió que las hojas tiradas, son ideas que los árboles
están desechando, como parte de su reflexión del año. Ideas que no les
ayudaron mucho. Pero conservan las hojas que consideran útiles. Y cuando
sea invierno, tendrán una cantidad de ideas nuevas, reflejadas en las
hojas que nazcan, que los llenarán de vida y entusiasmo, otra vez.
Hoteles de 5 estrellas somos, y en el camino andamos...
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