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Una situación curiosa
Rita Villarreal Pinzón
Tres señoras conversan en la terraza de una residencia en pleno centro
de la ciudad capital.
- Oye, algo me pasó por delante. Me asustó.
- A mí me pasó igual.
- Encontré basurita en el suelo. ¿Quién la traería?
- No puede ser lo que estoy sospechando. ¿Cómo se le ocurre?
- Oye, parece que el asunto es en serio.
- ¿Qué pretende, que uno no salga a la terraza?
Hay un refrán que dice: De fuera vendrán que de tu casa te echarán.
- ¿Y eso cuánto dura? Y no es sólo una, pues se turnan.
- ¿Y cuándo se puede regar la planta?
- Ya se acostumbraron a nuestra presencia. Podemos pasar mil veces por
allí, y no se inmutan.
- Bueno, no nos queda más que esperar. Debemos ser buenas anfitrionas.
Los comentarios los originó una palomita que se le ocurrió hacer nido
sobre el pote de la planta más pequeña que hay en la terraza,
precisamente en el lugar donde pasamos la mayor parte del día.
La osadía de este animalito nos ha permitido disfrutar de una linda
experiencia; y nos ha hecho reflexionar sobre la obra creadora de Dios y
la sabiduría de la naturaleza.
Si hay una próxima vez, porque está nos tomó por sorpresa, tomaremos el
tiempo de las diferentes etapas: confección del nido, la puesta de los
huevitos, la anidación compartida propiamente dicha, la alimentación
boca a boca, o mejor pico a pico, las lecciones de vuelo, los aleteos,
hasta que adquieren suficiente tamaño para dejar el nido.
Ojalá los seres humanos pudiéramos confiar así entre nosotros, y olvidar
las desavenencias y rencillas que nos mantienen en esta situación de
inseguridad y violencia que nos hace tanto daño.
El mundo sería mejor.
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