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Las paredes de una casa del Casco Antiguo muestra los grafitti
utilizados por las pandillas, para marcar su territorio. En un local
cercano fueron heridos de bala, la semana pasada, un turista y el mesero
que lo atendía.
Pandillerismo
La asociación para delinquir proviene del pecado que
empuja al hombre a hacer el mal. Como en el pasaje del endemoniado
poseído por un espíritu maligno llamada Multitud, porque eran muchos,
así se juntan los que, conformando pandillas y bandas, deciden hacer el
mal, porque piensan que así son más fuertes y temibles.
Tales personas, que han decidido hacer el mal, marcan territorios y
aterrorizan a los demás, con agresiones y asesinatos impropios de un ser
humano. Esta situación nos reta a recuperar la educación en el amor, el
fortalecimiento de la familia como base de la sociedad, la vida hogareña
fundamentada en valores y principios cristianos y humanos, y a restituir
el control social que rechace toda conducta contraria a estos valores.
Ningún derecho justifica el atentado contra la vida humana, porque a su
respeto tenemos derecho todos, sin excepción.
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