Un buró de abogados anuncia sus servicios jurídicos, en una gigantesca valla publicitaria. La ética de estos profesionales les prohíbe hacer publicidad de sus servicios.

¿Necesitas divorciarte?

La palabra divorcio significa, fundamentalmente, separación o disolución jurídica, pero aplicable, por regla general, al matrimonio. Las secuelas que deja el rompimiento del vínculo matrimonial son profundas, no sólo entre los cónyuges que se separan, sino también en los menores de edad, que resultan ser los más afectados.

Por eso extraña que en una gigantesca valla publicitaria, se anuncie el servicio jurídico de ese acto que, legalmente, es un hecho común en la sociedad, pero que poco beneficio produce, a no ser el económico. Peor aún es que, contrariando las normas éticas del ejercicio de la profesión, un buró de abogados se anuncie con un servicio tal. Quizá, en el fondo, lo que necesitamos es divorciarnos de ciertas prácticas malsanas, que poco aprovechan para la edificación de las almas.

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