CONTROVERSIA
¿Qué es la wicca?


¿Ha dicho algo la Iglesia?
La wicca aparece entre los fenómenos esotéricos citados por el documento de la Santa Sede, "Jesucristo, portador del agua viva", el cual advierte sobre el peligro de la Nueva Era.

Se trata de una corriente de pensamiento que incluye elementos esotéricos y supersticiosos. Los wiccanos se enorgullecen de que su religión es un renacimiento del paganismo, la "Antigua Religión". Mezclan con el paganismo la magia y la superstición. Proponen sus prácticas como una alternativa mas eficaz que el cristianismo para resolver los problemas de la vida. Un tipo de brujería que, según dicen, solo utilizan para el bien. El cristianismo habría dado un mal nombre al paganismo.
Los sitios de Internet dedicados a la wicca revelan claramente la naturaleza neo-pagana de esta religión. Rezan a divinidades paganas, abundan en ellos las invitaciones a consultas psíquicas (adivinación), encantaciones (ofrecen encantaciones para todo: amor, dinero, salud, protección, suerte...), el voodoo y la magia. Los practicantes de la wicca proponen que con estas prácticas se pueden conseguir fines buenos, tales como evitar el divorcio, reunificar familias, conseguir trabajo, etc.
La moral de los wicca se reduce a la regla: "Haz lo que quieras mientras no dañes a nadie". Pero, ¿cómo saber el daño que hacemos si estamos enfrascados perseguir lo que queremos? El egoísmo ciega y endurece el corazón. Aparentemente el rico en la parábola de Lázaro (Cf. Lc 16,19s) hacía lo que quería y no hacía daño a nadie. Pero tampoco se preocupaba de amar al pobre y por eso se fue al infierno.
La enseñanza de Jesús es muy diferente a la wicca. Jesús nos llama a la conversión del egoísmo al amor, de manera que ya no podemos dejarnos guiar por lo que queramos según la carne. La doctrina de Jesús se resume en el mandamiento: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.» Lucas 10,27. Vivir para amar cueste lo que cueste, ese es el camino cristiano. No encontraremos la felicidad hasta que abramos el corazón al amor de Dios y le permitamos actuar en nuestra vida. Jesús nos enseña a morir a nosotros mismos para así recibir una vida nueva.
La literatura wicca suele afirmar que se puede practicar la wicca y ser cristiano. Esto no es cierto ya que sus doctrinas contradicen esencialmente al cristianismo. Pretenden aglutinar a todos los hombres y todas las tradiciones bajo su tutela, pero al precio de renunciar al Dios verdadero. Al retornar al paganismo, la Wicca contradice radicalmente la fe de todas las religiones monoteístas (creyentes en un solo Dios que se ha revelado a si mismo).
El verdadero poder no está en ninguna otra fuente sino en Dios mismo que se ha revelado por medio de Jesucristo. Solo Jesucristo puede unificar a la humanidad porque El, siendo Dios, es El Camino, La Verdad y La Vida. Es para eso que murió en la Cruz y estableció Su Iglesia, la cual se llama Católica (Católica = Universal).

Fuente: Corazones.org
Autor: P. Jordi Rivero

 

Superstición

La seducción de una falsa libertad

La wicca ofrece poder por medio de magia y supersticiones para lograr lo que se quiera. Esto lo podemos ver claramente en las numerosas páginas wicca del internet.

La wicca propone la libertad, salva-guardando tan solo que "no violen los derechos de otros". No toma en cuenta que Dios se ha re-velado en la Historia de la Salvación, culminando en la revelación de Jesucristo. Según lo que vemos en la literatura Wicca, solo el hombre debe decidir lo que es correcto para si mismo.

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