Editorial
Desequilibrio demográfico
El envejecimiento de la población mundial es un
problema que preocupa a los estudiosos de la demografía. Lo que hace
algunos años asolaba a los llamados países del primer mundo, ahora azota
a las naciones del tercer mundo. La estadística revela que, en número
importante de casos, los estados muestran igual o mayor tasa de
crecimiento de los adultos mayores, con relación a la población menor de
5 años.
La política de promoción descontrolada de métodos anticonceptivos, y
prácticas nefastas como el aborto, coloca al mundo en una situación de
desequilibrio demográfico que augura una crisis poblacional sin
precedentes. El hombre ha jugado a ser dios, y en ese juego provoca,
quizá, su propia destrucción.
A pesar de la situación actual, aún hay organizaciones y personajes que
insisten en promover irresponsablemente el control de la natalidad,
particularmente a través de los métodos anticonceptivos. En su lenguaje
falaz tuercen y disfrazan conceptos, términos y métodos. Tanto es así,
que hacen aparentar como iguales la planificación familiar y el control
de la natalidad.
Precisamos entender la situación, sopesar el peligro demográfico, y
valorar la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural. Más
que atacar y condenar a los que nos oponemos a las prácticas abortistas
y anticonceptivas, conviene ver la realidad con mirada crítica y serena.
Las pruebas están a la vista, y nos presentan el desafío mayor para
cualquier persona: el que tenga oídos, que oiga; y el que tenga ojos,
que vea.
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