 |
Pastoral Juvenil
de la Arquidiócesis de Panamá |
Paz en medio de la tormenta...
Geraldine N. Juárez R.
Qué contradictorio suena esta frase. ¿Cómo creer que en medio de una
oscuridad total o de una tormenta podemos encontrar la paz que
necesitamos; la luz que tanto anhelamos para salir adelante? Así lo
creía yo hasta que me tocó experimentarlo.
Como seres humanos erramos y muchas veces caemos desvastados ante
tristezas, problemas y nos vemos sumergidos en una profunda soledad
aunque estemos rodeados de muchas personas, de que nuestros amigos se
hayan ido, y de que sintamos que somos lo peor del mundo, a pesar de
todo, no estamos solos.
Hay alguien, que conoce nuestro interior mejor que nosotros mismos, que
tiene contados los cabellos de nuestra cabeza, y que por sobre todas las
cosas nos ama con un amor tan grande, que solo Él es capaz de sentir, un
amor que simplemente ‘devora’ al que lo experimenta.
¿A quién se le ocurre agradecer por las tristezas que hay en su vida?
Eso me preguntaba, hasta que una vez experimente mi propia tormenta que
me hizo sentir sola y hasta derrotada, y fue allí en ese preciso momento
en medio de esa tormenta, en que me sentí amada como nunca en mi vida,
sentí el amor de mi Padre que estaba allí a pesar de mis errores, ese
era un amor diferente al que estaba acostumbrada. Aquel día encontré la
paz que necesitaba en ese momento de mi vida.
Por esa razón, hoy soy una de las que agradece el momento de las pruebas
y las tribulaciones, si bien es cierto nuestro buen Jesús nos ama como
nadie y está siempre en las buenas, pero mucho más en las malas, es allí
donde lo sientes aún más. Él mismo no los dijo alguna vez: si estás
cansado y tu carga es muy pesada, ven a mí.
Aceptemos pues esa invitación, que nos hace gustoso nuestro Señor a
entregarle todo lo que somos, lo que realmente sentimos, nuestras
frustraciones y problemas.
Tal vez en este momento tú estés experimentando tu propia tormenta, si
es así agradece, ten por seguro de que pronto pasará, pero sobre todo de
que no estás solo, aprovecha la situación para sentirte amado como nunca
en tu vida y encuentra paz en medio de la tormenta.
Volver |