A TIRO DE PIEDRA
Caballerosidad política
La visita de diversos
personajes políticos al ex presidente Guillermo Endara, en su lecho de
enfermo, es una muestra de que no todo está perdido en nuestra sociedad
política. Personajes opositores al partidismo del ex mandatario,
desfilaron para ofrecerle su respeto y desearle pronto restablecimiento.
Si esa caballerosidad se mostrara más a menudo en el comportamiento de
nuestra clase política, quizá tendríamos menos escándalos y mejor
ambiente en la relación interpartidaria. Es algo que nos hace falta,
para edificar el ejercicio de la política en nuestro medio. Figuras como
Ricardo Arias Calderón y Aristides Royo, quienes han demostrado decencia
y educación en su actuar político, visitaron a Endara, en un gesto
significativo. Ambos, en su momento, tuvieron sus divergencias con el
enfermo. Su visita, en la actualidad, ni les suma ni les resta votos o
simpatías electorales, porque ya están alejados de dichos menesteres; lo
que nos hace pensar en la sinceridad de su visita.
Otras figuras, también, se apersonaron al hospital donde está recluido
Guillermo Endara. El ex presidente Ernesto Pérez Balladares; el actual
presidente, Ricardo Martinelli; y el presidente saliente, Martín
Torrijos. De este último, igual, debo destacar sus buenas maneras y
sencillez. No juzgo, y aclaro, la gestión presidencial o de hombre
público de ninguno. En su momento, cuando estuvieron al frente de sus
cargos, lo hice con toda libertad. Nunca busqué ni pedí que me dieran un
puesto, o una botella, o algún favor que me acomodara. Menos pedí
dinero. ¡Líbreme Dios! A cada uno de ellos les he dicho lo que pienso,
sin adulación ni hipocresía. Excepto a Royo, a los demás les he dicho,
frente a frente, mi opinión con respecto a las circunstancias que nos
han hecho encontrarnos. Pero a todos, sin excepción, les critiqué en mis
escritos.
Con la violencia verbal y el ataque personalizado que observamos en la
reciente campaña electoral, el gesto de estos hombres que menciono se
convierte en un acto digno de imitar. La caballerosidad, la decencia, la
tolerancia, la honestidad y el buen actuar, es lo que espero de los
funcionarios que ahora asumen la conducción del país. De su ejemplo
depende que sus simpatizantes los emulen. Según sea el personaje que
gobierna o dirige, así serán sus seguidores. Que la buena conducta sea
incluida en el cambio que se nos ha prometido, porque en la campaña
estuvo ausente en el proceder de algunos.
Deseo pronto restablecimiento al ex presidente Endara, si es la voluntad
de Dios. Que, recíprocamente, corresponda a la caballerosidad que ha
recibido en su cama de doliente. Que recupere aquel carácter afable y
trato exquisito, cuando lo veía atravesar, hace años, la Plaza de
Porras, al salir de su bufete. Así me gustaría volverlo a ver. Y lo dice
alguien con quien polemizó públicamente, y que siempre le respetó su
investidura presidencial, al punto de esperar la terminación de su
mandato para responderle, de ciudadano a ciudadano, algunos de sus
señalamientos.
Luis Alberto Díaz
- lad@panoramacatolico.com
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