EN CARTA DIRIGIDA A LOS PRESBÍTEROS DEL MUNDO
El Papa llama a los sacerdotes a renovar su compromiso interior

 

Aladino A. Zambrano G. - aladino@panoramacatolico.com

El Papa Benedicto XVI ha dirigido una carta a los presbíteros del mundo con motivo del Año Sacerdotal, en el 150 aniversario de la muerte de Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, que se inició el viernes 19 de junio con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y jornada de santificación sacerdotal.
En la carta, que se ha publicado en inglés, francés, español, italiano, alemán, portugués y polaco, el Sumo Pontífice manifiesta su deseo de que este Año Jubilar contribuya a promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo, y se concluirá en la misma solemnidad de 2010.
“Tengo presente a todos los presbíteros que con humildad repiten cada día las palabras y los gestos de Cristo a los fieles cristianos y al mundo entero, identificándose con sus pensamientos, deseos y sentimientos, así como con su estilo de vida.”, manifiesta el Santo Padre.
Seguidamente expresa: “Cómo no destacar sus esfuerzos apostólicos, su servicio infatigable y oculto, su caridad que no excluye a nadie? Y qué decir de la fidelidad entusiasta de tantos sacerdotes que, a pesar de las dificultades e incomprensiones, perseveran en su vocación de "amigos de Cristo", llamados personalmente, elegidos y enviados por Él?”
Benedicto XVI en la carta recuerda con insistencia la figura del Santo Cura de Ars, patrono de los sacerdotes; pero igualmente reconoce que “hay situaciones, nunca bastante deploradas, en las que la Iglesia misma sufre por la infidelidad de algunos de sus ministros”. Y puntualiza: “En estos casos, es el mundo el que sufre el escándalo y el abandono.”
“Ante estas situaciones, lo más conveniente –puntualiza el Papa- para la Iglesia no es tanto resaltar escrupulosamente las debilidades de sus ministros, cuanto renovar el reconocimiento gozoso de la grandeza del don de Dios, plasmado en espléndidas figuras de Pastores generosos, religiosos llenos de amor a Dios y a las almas, directores espirituales clarividentes y pacientes. En este sentido, la enseñanza y el ejemplo de san Juan María Vianney pueden ofrecer un punto de referencia”.

Volver