EN LA FORMACIÓN SACERDOTAL
La Iglesia enfatiza más en la calidad que en la cantidad de sacerdotes


Delegados de Centroamérica participaron en el encuentro sobre la Pastoral Vocacional convocado por el CELAM.

Aladino A. Zambrano G. - aladino@panoramacatolico.com

El Presbítero Alexis Rodríguez Vargas, Secretario Ejecutivo del Departamento de Vocaciones y Ministerios del Consejo Episcopal Latinoamericano, reconoció que se han dado deserciones de sacerdotes, pero sostuvo que el énfasis no debe ser puesto solamente en los números, porque no se trata sólo de una cuestión cuantitativa, “es una cuestión de calidad de vida”, aseguró.
Rodríguez Vargas, quien estuvo en Panamá durante el desarrollo del XI Encuentro Centroamericano de Agentes de Pastoral Vocacional con el tema de la animación bíblica de la pastoral vocacional, aseguró que hoy siguen habiendo abandonos, pero no en la cantidad que hubo en los inicios de la aplicación del Concilio Vaticano II, cuando muchos consagrados estaban buscando su lugar en el mundo que se estaba transformando.
Indicó que en muchos países de Centroamérica el número de seminaristas ha crecido mucho en los últimos años; pero en otros ha disminuido, en los cuales se tendría que hacer una relación con varios factores, entre los cuales está la familia, la situación económica, la oferta académica, y la cultura en general.
El sacerdote puntualizó que no se trata de cantidad, sino de calidad, por ello aseguró que cada día se está enfatizando más en los procesos de formación, de discernimiento, que realmente vale la pena vivir y consagrarse a los demás, y que esta es una forma maravillosa de ser persona.
Sobre la importancia que tiene el celibato en la Iglesia, manifestó que es ver que una es su valor como tal de una opción de vida, y otra son las incongruencias que nosotros como personas podamos tener, las cuales a su juicio son normales, no correcta, y que son parte de lo cotidiano, porque el trigo y la cizaña dice Jesús: crecen juntos, si en mi corazón el trigo y la cizaña van a crecer juntos, eso no quita que el sembrador, Dios, esté invitándonos a algo diferente.
Se refirió al Papa Pablo VI quien hace muchos años recordaba en un documento que se llama "Celibato sacerdotal", que vale la pena vivir el celibato, porque Jesús fue célibe, por-que la Iglesia necesita personas que se consagre de todo corazón, porque al final de los tiempos la sexualidad no jugará el papel que juega hoy en día, o sea no es el único valor.
Considera que los más preocupante es que nuestra sociedad parece que todo lo mira desde la óptica sexual, esto mismo trae un desgaste, y sobre todo en los muchachos cuando caen en relaciones sexuales muy tempranas, después pierden el sentido de lo que es la sexualidad como don que nos permite unirnos a Dios, que nos permite ser como Dios en el sentido de transmitir vida, en el sentido de ser comunión con alguien.
No obstante destacó que la lucha no va ser únicamente que los sacerdotes “recuperemos la vivencia del celibato, sino mas bien para que toda nuestra sociedad empiece a descubrir el verdadero valor de la sexualidad”. Para eso, explicó, cada uno, el casado, el religioso, el soltero, debe ir viviendo su sexualidad o deberá vivir su sexualidad como momento de entrega al prójimo y de unión con Dios desde su vocación específica.

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