JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN DEL CLERO
Se invita a los fieles a orar por el clero en el inicio del Año Santo Sacerdotal

Aladino A. Zambrano - aladino@panoramacatolico.com

El próximo 19 de junio, Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes. De esta forma la Comisión Arquidiocesana invita a los padrinos del programa “Una flor por un sacerdote” y a todos los fieles a unirse para orar por la santificación del clero.
En ese sentido, se ha programado la solemne celebración de la Eucaristía, que se iniciará a las 11:00 de la mañana, en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes, en Carrasquilla, presidida por Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá y concelebrada por el Presbiterio.
En esta ocasión, la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes, reviste una gran importancia, ya que el 19 de junio se dará inicio al Año Santo Sacerdotal, promulgado por el Papa Benedicto XVI, para celebrar el 150 aniversario de la muerte de san Juan María Bautista Vianney, el santo cura de Ars.
El Cardenal Cláudio Hummes, o.f.m. Arzobispo emérito de Sao Paulo, Prefecto de la Congregación para el clero, en carta dirigida a los sacerdotes, sostiene que el anuncio de este año especial ha tenido una repercusión mundial positiva, en especial entre los mismos sacerdotes.
“Todos queremos empeñarnos, con determinación, profundidad y fervor, a fin de que sea un año ampliamente celebrado en todo el mundo, en las diócesis, en las parroquias y en las comunidades locales y con la calurosa participación de nuestro pueblo católico, que sin duda ama a sus sacerdotes y los quiere ver felices, santos y llenos de alegría en su diario quehacer apostólico”, sostiene el Cardenal Hummes.
Para el Prefecto de la Congregación para el clero, el Año Sacerdotal, deberá ser un año positivo y propositivo en el que la Iglesia quiere decir, sobre todo a los sacerdotes, pero también a todos los cristianos, a la sociedad mundial, mediante los medios globales de comunicación, que está orgullosa de sus sacerdotes, que los ama y los venera, que los admira y reconoce con gratitud su trabajo pastoral y su testimonio de vida.
Seguidamente reconoce que los sacerdotes son importantes no sólo por cuanto hacen sino, sobre todo, por lo que son. Al mismo tiempo –puntualiza-, es verdad que algunos se han visto implicados en graves problemas y situaciones delictivas. Sostiene que es necesario continuar la investigación, juzgarles debidamente e infligirles la pena merecida. Manifiesta que sin embargo, estos casos son un porcentaje muy pequeño en comparación con el número total del clero”,.
“La inmensa mayoría de los sacerdotes –afirma el Cardenal Hummes-, son personas dignísimas, dedicadas al ministerio, hombres de oración y de caridad pastoral, que dedican toda su vida a realizar su vocación y misión y, en muchas ocasiones, con grandes sacrificios personales, pero siempre con un amor auténtico a Jesucristo, a la Iglesia y al pueblo, solidarios con los pobres y con quienes sufren”, y asegura que “por eso la Iglesia se muestra orgullosa de sus sacerdotes esparcidos por el mundo”.

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