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Controversia
¿Adivinación o profecía?

Las Constituciones apostólicas prohíben expresamente la adivinación. Los
Concilios de Vannes (461), de Agde (506) y de Orleáns (511) excomulgaron
a los adivinos. Además eran declarados infames, incapacitados para ser
testigos en la justicia y privados de toda dignidad eclesiástica.
Fuente: corazones.org
Autor: P. Jordi Rivero
Adivinación es la predicción de cosas futuras u ocultas sin recurso a
Dios. Se pretende desvelar lo que sólo Dios puede conocer.
Dios
nos ha revelado algunas cosas sobre el futuro: Ej: Habrá un juicio y
después el cielo o el infierno, etc. Dios quiere que hagamos provisión
para hacer frente a nuestras responsabilidades sobre el futuro. Por
ejemplo, los padres deben educar a sus hijos pensando en su futuro. Pero
no pueden controlarlo y mucho escapa al conocimiento humano. Es por eso
que el hombre, en su soberbia, busca conocimiento ilícito en vez de
confiar en Dios como Padre. Sólo Dios lo conoce todo, viendo lo presente
igual que lo futuro.
La adivinación no se limita a uso de los medios naturales (el uso de la
razón, el estudio, etc.) los cuales son lícitos si se utilizan para el
bien. Tampoco busca dentro de lo que Dios ha querido revelarnos.
Explícita o implícitamente la adivinación recurre al demonio y quien la
practica queda, en algún grado, vinculado con el maligno. Hay también
quienes hacen directamente un pacto con él.
Medios utilizados para la adivinación
La evocación de muertos, consulta de horóscopos, la astrología, la
quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos
de visión, el recurso a "mediums", cartas de tarot, la ouija (juego de
la copa) y otras prácticas.
¿Quiénes utilizan la adivinación?
La santería, la brujería, el espiritismo, algunas sectas, los que
practican el ocultismo. Además hay personas sin escrúpulos que utilizan
cualquier práctica en busca de realizar sus maleficios.
Se debe distinguir entre adivinación y profecía
En la profecía los hombres no toman la iniciativa, sino que es Dios
quien les llama y les da un mensaje que deben comunicar.
El Catecismo de la Iglesia Católica # 2115: "Dios puede revelar el
porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud
cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la
providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda
curiosidad malsana al respecto. Sin embargo, la imprevisión puede
constituir una falta de responsabilidad".
La adivinación en la historia
Los adivinos eran muy importantes en tiempos del Antiguo Testamento: En
Egipto (los magos del faraón); en Grecia (los sacerdotes de Apolo); en
Roma, dependían de los auspicios. Por ejemplo: un relámpago que cayere
de izquierda a derecha (favorable); de derecha a izquierda
(desfavorable); los auspicios obtenidos de los pollos sagrados, etc.
El Pueblo de Israel, en muchas ocasiones, se tomó a la práctica de la
adivinación y a la consulta de brujos, yendo así en contra de los
mandatos de Dios. (Ez 13:18-19; 2 Cron 33:6; Jer 27:9...). El rey Saúl
fue a consultar a la pitonisa (hechicera, adivinadora) de Endor
queriendo saber que hacer en cuanto a la guerra (1 Samuel 28, 7).
En el Nuevo Testamento vemos que los apóstoles confrontan a los
adivinos. San Pablo mandó que un espíritu maligno abandonase a un joven
esclavo que hacía la fortuna de sus dueños. Por ello, Pablo y Bernabé
fueron apresados, encarcelados y azotados.
En la ciudad de Filipo, San Pablo encontró obstáculos por razón de una
joven esclava poseída por un espíritu de Pitón al que ordenó salir:
Cansado Pablo, se volvió y dijo al espíritu: «En nombre de Jesucristo te
mando que salgas de ella.» Y en el mismo instante salió. -Hechos 16,18
La adivinación lleva al espíritu maligno, el enemigo de Dios. En la
actualidad, los hombres siguen ofendiendo a Dios por medio de estas
prácticas. Algunos llegan hasta a vender su alma con tal de recibir del
demonio lo que buscan. No es extraño que el demonio dé poder temporal a
sus clientes a cambio de su alma.
Muchos recurren a la adivinación en momento de crisis para buscar una
solución a un grave problema. Otros se creen que solo es una broma, una
curiosidad o lo hacen por la presión de un grupo. Debemos recordar que
en la adivinación está en juego nuestra fidelidad a Dios, con lo que no
se debe jugar. El enemigo está como león rugiente buscando a quién
devorar.
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Propósito
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Prácticas
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"Todas las formas de
adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los
demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que
equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir. |
Todas las prácticas
de, magia o de hechicería mediante las que se pretende
domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y
obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea
para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la
virtud de la religión. |
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