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Sacerdotes denuncian infidelidad,
irresponsabilidad y oportunismo político de Lugo
ASUNCIÓN, (ACI).- Ante la reciente demanda de
filiación en Paraguay relacionada al Presidente Fernando Lugo, el
Instituto Secular Padres de Schoenstatt en Asunción emitió un enérgico
comunicado en el que explica que el mandatario ha demostrado con sus
acciones su infidelidad a la palabra empeñada, irresponsabilidad,
incomprensión del significado de familia y paternidad, así como
oportunismo político.
En el extenso comunicado referido a la conducta de Lugo, quien fuera
Obispo de San Pedro, los presbíteros recuerdan que "ser fieles a nuestra
palabra hace a nuestra esencia como personas libres y firmes. En la
Iglesia Católica, nadie es obligado a hacer un voto de castidad ni una
promesa de celibato. Ambos apuntan a lo mismo: los consagrados
renunciamos a la paternidad biológica, para que nuestra paternidad, al
servicio del Reino de Dios, sea más fecunda".
Además, precisan, "todos somos humanos, limitados y pecadores, pero
todos estamos invitados a luchar contra las tentaciones, evitar los
pecados y crecer en la vida de la Gracia".
Seguidamente los sacerdotes explican que en el Presidente falló también
la "responsabilidad no sólo por nuestros actos, sino también por sus
consecuencias".
"No somos animalitos, esclavos de los instintos; somos seres humanos,
dotados por Dios con libertad de voluntad. La consecuencia inmediata de
esa libertad es la responsabilidad por lo que hacemos o dejamos de
hacer, y también por todas las consecuencias que resulten de nuestros
actos y omisiones. Si caemos en pecado, no sólo nos arrepentimos y
pedimos perdón, sino que también asumimos las consecuencias, sin buscar
excusas baratas o justificaciones pueriles", añaden.
Los sacerdotes de Schoenstatt explican luego que el tercer valor que no
ha sido considerado por Lugo "es todo lo referido a la familia, a los
derechos de los niños y menores de edad, y a la paternidad".
"Todos los seres humanos, y especialmente los más indefensos, son hijos
de Dios y tienen derechos inalienables. Nosotros no tenemos derecho a
privar a un niño de la experiencia de tener un papá, una mamá, una
familia bien constituida, de sentirse esperado, amado, valorado. Ningún
niño debería tener que descubrir que fue un 'problema', una 'amenaza'
hecha realidad, algo vergonzoso que había que esconder y negar a toda
costa. Mucho peor sería por supuesto negarle a un niño el derecho a la
vida, cayendo en el crimen del aborto", señalan.
Asimismo, consideran, "tampoco tenemos derecho a 'encandilar' a una
menor de edad con la importancia de nuestro cargo, nuestras posesiones,
o con promesas que no vamos a cumplir –y mucho menos para usarla como
objeto de satisfacción sexual: ¡eso es corrupción de menores! Con el
sexto mandamiento, Dios nos recuerda que el bien del hijo y de la
familia está muy por encima de todo supuesto 'derecho' al ejercicio
indiscriminado de nuestro instinto sexual".
Tras denunciar el machismo como una actitud que denigra a las mujeres y
la ausencia de "paternidad en nuestra patria", los sacerdotes se
refieren a "otro antivalor" manifestado por el actuar del Presidente
paraguayo, el del "'oportunismo político': alabar un reconocimiento
tardío y bajo presión judicial como acto valiente, signo de honestidad,
etc., ¿no tiene algo de adulación y lisonja en busca de beneficios
personales?", cuestionan.
Los sacerdotes exhortan luego "a todos nuestros hermanos en la fe que
recen especialmente por nosotros, sacerdotes y obispos" ya que "estamos
expuestos a las mismas tentaciones que todos, somos iguales de
pecadores, pero nuestras caídas suelen ser muy estrepitosas, provocan
mucho daño y duelen a mucha gente".
Finalmente, el texto señala que "nuestra mejor respuesta frente a los
hechos comentados no es el lamento, sino la decisión firme de luchar por
estos valores en nuestra propia vida, dando testimonio audaz y alegre de
que se puede vivir con coherencia, que nuestra fe católica no nos lleva
a ser reprimidos o mentirosos, sino que es un camino de auténtica
felicidad y plenitud de vida". Así vamos a poder aportar más de un
granito de arena en la construcción de un Paraguay cada vez más 'nación
de Dios'".
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