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28-6-2008 - 28-6-2009
Año Paulino

Carta a los Gálatas
La vocación de San Pablo
Es desconcertante la experiencia religiosa que vive
Saulo en el camino de Damasco. Pablo señaló el cambio decisivo de su
vida. El mismo Pablo ha atribuido el acontecimiento de su conversión a
Cristo, y su alejamiento del judaísmo a semejante acontecimiento de
conversión.
Así inicia Pablo el proceso de su vocación: Pablo se consideró siempre
judío y entendió el cristianismo como el mar en el que estaban llamadas
a desembocar las corrientes espirituales del Antiguo Testamento. Pablo
es un “llamado”: “Cuando Aquél que me separó desde el seno de mi madre y
me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo, para que le
anunciase entre los gentiles” (Gál 1, 15-16).
Pablo orienta la persona y la vida hacia la realización de una misión
divina, que descubrirá a través de las sucesivas iluminaciones
espirituales: “Ve, que yo te envío a pueblos lejanos” (Hch 22, 21).
Vicente Gil M., c.m.f
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