LA VOZ DEL PASTOR

Mons. Pablo Varela Server
Obispo Auxiliar
Ella fue a contárselo a los suyos
(Marcos 16, 10)
Como es bien sabido, estamos viviendo un periodo de
mutación histórica. Esta, por lo que corresponde al mundo occidental,
está montada en tres bases interactuantes: la revolución tecnológica, la
que ha venido en llamarse globalización y la inserción social de la
mujer. Las tres tienen en sus semillas de origen y en su dinámica de
expansión, una honda marca cristiana. Las tres van a continuar en su
expansión y para que el crecimiento sea de vida y no de cáncer,
responsabilidad tenemos los discípulos y las discípulas del Señor de
cumplir nuestra misión. Por lo mismo y, en particular en el papel de la
mujer, de seguir aprendiendo de su Palabra, hecha carne en María, mujer,
receptora del Espíritu Santo en la Anunciación y en Pentecostés; de la
Palabra, a los pies de la cual se puso la discípula María, la hermana de
Marta; de la Palabra, Vida Nueva, que María Magdalena y otras mujeres,
fueron las primeras en anunciar.
El Día Internacional dedicado a la Mujer nació de un trágico
acontecimiento sufrido por mujeres trabajadoras reclamando sus derechos.
Sin embargo, el estilo de vida de nuestro desarrollo socio-económico
¿favorece el desarrollo también de la mujer, como trabajadora, esposa,
madre? ¿Lo tienen en cuenta los programas electorales, las políticas
públicas?
La falta de coordinación de horarios escolares y jornada laboral, las
vacaciones escolares más prolongadas que las que disfrutan los
trabajadores/as y las enfermedades de los niños y niñas son problemas
que encuentran las familias, y acentuados si se vive lejos del centro de
trabajo. Los actuales modelos de protección y cuidado de la infancia
(¿los hay?) ¿son compatibles con el mercado laboral? Las mujeres se ven
obligadas a buscar estrategias individuales basadas en la red familiar
extensa, mayoritariamente las abuelas, hasta con el riesgo de caer en el
síndrome de la “abuela esclava". A sumar que la mujer también es la
principal proveedora de la protección de las personas mayores y con
discapacidad. ¿Convendría revisar la flexibilidad laboral, tanto en el
uso de horarios como en los permisos de maternidad, paternidad y cuando
se tengan hijos menores?
Por otra parte, el problema no se reduce exclusivamente a las
responsabilidades familiares, sino también a toda una serie de tareas
invisibles que realizan en general las mujeres y que forman parte de la
trama misma del orden social: por ejemplo, la gestión de la economía
familiar y el consumo, del ocio y las vacaciones, las relaciones con las
instituciones y con los servicios del bienestar (salud, educación,
servicios sociales), las relaciones personales y familiares, la vida
asociativa y de la barriada, la parroquia o grupo religioso. ¿Nos
acordamos que una mujer fue la que nos enseñó a hablar y nos introdujo
así en la cultura?
En el Día Internacional de la Mujer también se visibiliza aquello que
Simone de Beauvoir afirmaba de que en la prostitución “se resumen, a la
vez, todas las figuras de la esclavitud femenina”. La prostitución es
incompatible con los derechos humanos y, sin embargo, se presenta una
actitud que tiende a una visión neutra del fenómeno, situándolo como una
forma más de trabajo, siempre que formalmente se presente como fruto de
una libre decisión de las mujeres. Con este razonamiento “empresarial”
se está colaborando a invisibilizar la prostitución. Concepción
androcéntrica que quiere presentarnos como inevitable la
mercantilización de un vínculo entre el deseo del varón y la naturaleza
complaciente de la mujer (según esta concepción, recalco); implícito
visión de la sexualidad masculina como algo irrefrenable, cuya represión
comportaría peligros colaterales. Sistema cultural que reduce la
relación sexual humana a un servicio prestado por un objeto sexual
subordinado y dócil, cuya propia sexualidad resulta negada. O también,
con la consideración bien lejana de la realidad, de que en prostitución
la mujer actúa como sujeto autónomo, dueña del ejercicio de su propia
sexualidad.
Mucho nos falta de seguir aprendiendo de Cristo Jesús; de aprender y de
poner en práctica con creativa inteligencia porque no todo el que dice
Señor, Señor, está actuando como discípulo, discípula.
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