DEVOCIÓN POPULAR
¿Cómo nació la devoción a Nuestro Padre
Jesús Nazareno de La Atalaya?


PEREGRINACIÓN
Se asegura con razón que la peregrinación a La Atalaya es la primera de su clase en toda la República. Veraguas y su pintoresca y laboriosa Atalaya pueden sentirse orgullosos de guardar como un tesoro esta tradición que ha hecho historia en la República.

Hasta el presente no se ha podido encontrar documento alguno ni viejo ni nuevo.
Pero según la tradición de las personas más ancianas del pueblo obtenida en Noviembre de 1912 por el muy respetable párroco Rdo. Padre Juan J. Cánovas a los pocos días de haber tomado posesión canónica de la mencionada parroquia, fue la siguiente;
Vivían a las riberas del Río de Jesús cierto número de naturales amigablemente con otros grupo de españoles. Pero otros jefes indígenas no veían con buenos ojos la estrecha amistad entre ellos y así tuvieron conferencias para que los naturales no tuvieran contacto con los blancos. Mas los naturales no quisieron atender la insinuación de los otros caciques. Así las cosas dispusieron seguir el camino de la vergüenza. Los indígenas explicaron el plan de sus adversarios. Los españoles se alegraron tanto del afecto que les demostraron sus amigos y vecinos que todos se unieron aprestarse para la lucha. Los españoles, que seguramente eran buenos cristianos, se acordaron en aquellas circunstancias de pedir el favor al cielo. Y al efecto propusieron con mucho entusiasmo a sus amigos que se valdrían del poder de Dios por medio de la Santa Imagen de Jesús Nazareno, a la cual seguramente tendrían devoción. Y así les aseguraban que con la protección del Santo triunfarían en la batalla. Y que si así sucedía, como ellos esperaban y confiaban, traerían la imagen de dicho Santo para darle gracias y tenerle siempre por protector del pueblo.
Más adelante, en 1753, como se verá, terminaron una nueva iglesia como se desprende de un entierro cuyo cadáver depositaron en la tercera nave de la nueva Iglesia.
La Iglesia tal cual la encontró en 1912 el Rdo. Padre Cánovas fue terminada en 1802, menos la torre, después de haberla principiado en 1783.
FIESTAS PATRONALES
El Patrono de Atalaya es San Miguel Arcángel, Patrono de las Milicias Celestiales cuya fiestas se celebra con toda solemnidad el 29 de Septiembre. Se celebra también el Dulce Nombre, el primer domingo de Enero, no obstante la festividad máxima que concentra a millares de católicos de toda la República es la de MI PADRE JESÚS DE LA ATALAYA, cuya festividad se celebra el Primer Domingo de Cuaresma.
EL NAZARENO DE LA ATALAYA
Antes de ser construida la Iglesia de La Atalaya, según una tradición consignada en los libros parroquiales, ya se veneraba la imagen del Nazareno, en un bohío. El origen de la imagen es discutido y se pierde entre la historia y la leyenda; de todas maneras, es una hermosa imagen.
Es maravilloso comprobar que a esta fiesta no atrae a nadie, ni el baile ni los toros, ni los fuegos artificiales: los lleva allí una fuerza de fe que ha convertido a La Atalaya en el pueblo obligado de una peregrinación de carácter nacional para rendir homenaje de agrade-cimiento a la imagen de Jesús Nazareno, por tiempo inmemorial, ha venido prodigando favores a sus devotos que se cuentan de todas las regiones de la República.
Desde la media noche se inician las misas en homenaje al Nazareno cuya imagen luce rica túnica donde los labriegos y los hombres de fe han colocado infinidad de semillas que servirán para las buenas cosechas, y toda clase de billetes, incluyendo los de la Lotería y los de banco. También luce la imagen preciadas prendas que le ofrecen en gratitud por algún favor concedido. El templo de La Atalaya es pequeño para contener los peregrinos que entran a pagar sus tributos y a dar gracias. Toda la noche dura este movimiento de peregrinos que llegan a La Ata-laya. Todo el pueblo se asemeja a una feria extraordinaria donde se puede obtener desde los ricos frutos agrícolas e industriales hasta los famosos platos de la cocina panameña con sus respectivos dulces y gollerías. Se admiran también las campesinas de Veraguas, Herrera y Los Santos. En su mayoría lucen polleras y “montunas” nuevas.
En sus cabezas de peinados sencillos, se des-tacan las peinetas de balcón, las vinchas y los sombreros de ala corta. También lucen finos zarcillos y cadenas de oro que realzan la belleza campesina. Todo cuanto se presenta en esta feria regional, es consumido por los peregrinos que llegan a La Atalaya atraídos por el milagroso Nazareno. Casi al medio día la milagrosa imagen que ha hecho movilizar a familias de todas las regiones del país, sale en procesión en hombros de sus fieles. Es el Primer Domingo de Cuaresma y en el cortejo se pueden ver toda clase de pagadores de mandas que acompañan al Nazareno en su recorrido por las calles de La Atalaya. El pueblo de La Atalaya, sus autoridades y el Padre Cánovas que han dado impulso a las Fiestas del Nazareno, pueden estar satisfechos de su obra. FOTOS LAD.

 

 

El Pueblo

Templo

En el centro del pueblo se destaca como una tacita de oro, el templo eternamente remozado que guarda la sagrada imagen del Nazareno.

Todo cuanto contiene este templo es de calidad y en él se destacan sus finos altares, el alumbrado, la decoración, los pisos, los estantes, los ornamentos, el propio templo y la casa cural, todo lo cual ha sido posible por la honradez con que se han manejado siempre las abundantes donaciones que los fieles hacen al Nazareno.

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