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28-6-2008 - 28-6-2009
Carta a los Romanos
Pablo habla de los Carismas en su cartas. En la
literatura paulina aparece la palabra “Carisma” unas 14 veces, y
solamente en el resto del Nuevo Testamente. En las asambleas litúrgicas
se repetía frecuénteme el fenómeno de los carismas. Como ciertos dones
especiales concedidos por el Espíritu de Dios a determinadas personas o
grupos para provecho del resto de la asamblea. Las primeras comunidades
cristianas debieron ser acompañadas con frecuencia por esta acción
especial del Espíritu Santo. El mismo Apóstol les recuerda que “ mi
mensaje y mi proclamación no se apoyaban en palabras sabias y
persuasivas, sino en la demostración del poder del Espíritu “ ( 1
cor.2,4). Pablo reconoce el origen milagroso de los carismas, pero
admite también que pueden ser objeto de abusos de los beneficiarios.
Estos pueden ceder a la tentación egoísta de sobrevalorar los propios
carismas, y pretender el monopolio de los mismos, como si el Espíritu
Santo únicamente se comunica a través de ellos. Pablo establece la
jerarquía de los carismas para el bien común de la comunidad cristiana. Vicente Gil M., c.m.f |